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El Balso quedó en el olvido


Uno de los sectores más humildes en Dosquebradas sin duda es el barrio El Balso. Allí desde hace muchos años han existido problemas de orden público, falta de programas sociales y hasta la problemática del consumo de sustancias psicoactivas. Hoy nuevamente se enfrentan a otra dificultad, y son las necesidades que se están registrando debido a la pandemia del Covid-19. Madres cabeza de hogar, niños, adultos mayores y hasta comunidades venezolanas, lanzaron una voz de auxilio para que no se olviden de ellos.


Historia
María Marín, habitante desde hace mucho tiempo en el barrio el Balso, habló de cómo su vida ha cambiado desde que inició la cuarentena, “estamos mal económicamente, siempre hemos trabajado, pero ahora por este aislamiento obligatorio no tenemos cómo salir. En mi casa soy yo y mis tres hijas, una de ellas con un bebé y ya los alimentos se acabaron; incluso también tenemos algunas mascotas que no tenemos tampoco como alimentarlos”.

De igual forma, ella explicó que también la falta de medicamentos los tiene perjudicados “soy hipertensa y sufro del colon, no hemos podido que nos entreguen medicamentos, necesito Losartan de 50 mg y Hiocina para tener una vida normal. Así mismo necesitamos leche para el bebé y para la niña pequeña de 5 años”.


El Balso
Y es que la historia de María no es la única que se registra en el barrio el Balso, son varias personas que en este momento necesitan una ayuda, sobre todo de mercados y también piden gel antibacterial, ya que no tienen cómo cuidarse. Maribel Soraires, vecina de este lugar, indicó que “no tengo trabajo, tengo 4 niños y mi mamá está enferma, mi esposo trabaja por días, pero ahora no está entrando nada de dinero, antes nos alcanzaba para lo mínimo, ahora ya ni para eso. Mi madre sufre de epilepsia y necesita Lamotrigina de 100 mg para poder controlarla”.


Comunidad venezolana
Dentro del recorrido que se hizo en el barrio El Balso, también se encontraron algunos relatos de personas con nacionalidad venezolana que habitan en este lugar. Esto fue lo que contó Ámbar Castillo, “tengo 3 bebés, por ser venezolanos menos nos están ayudando, y la verdad tenemos desespero, pagamos arriendo, pero no hay plata para poder pagarlo, ahora mucho menos tenemos para comprar algo de alimentos, no hay para hacerles tetero a los más pequeños de la casa”.

Dato
Si alguien desea colaborarles a estas familias con mercados, medicamentos o gel antibacterial lo pueden hacer comunicándose al teléfono 313 4552734.

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