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27 meses después de una tragedia anunciada

Liliana Cardona Marín

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, no la tiene nada fácil por estos días y en medio de semejante caos La Niña se anuncia tempranamente devastadora. En manos de esa entidad se encuentra la solución a las familias que viven en la zona de riesgo no mitigable La Esneda (Dosquebradas) y Avenida del Río (Pereira) que comprenden la ladera norte hacia el talud y la ribera del río Otún.


De admirar la coordinación, trabajo duro y articulación de los grupos de emergencias y las autoridades de Policía y Ejército.


¿Una emergencia más?

Desde estas páginas se ha hecho seguimiento a la situación de amenaza en varios puntos de la ciudad, especialmente en este lugar que ya cumplió dos aniversarios de la tragedia del 8 de febrero, mucho se llamó también la atención sobre hacer mitigación del riesgo en los días de El Niño. Lo que devela esta nueva situación es que no se puede seguir en una excusa tras otra: que los recursos, que los estudios, que el proyecto, que los contratos, que el visto bueno, en fin.

Este talud ha cobrado en cuatro oportunidades (1926, 1976, 2022 y 2024) la vida de muchos risaraldenses ¿Cuántos más tienen que ser? Para que senadores y representantes por Risaralda gestionen las soluciones definitivas en Bogotá, porque la reubicación de las familias a este paso pasará de 138 que se tenían presupuestadas hasta ayer y el convenio por alrededor de $18 mil millones, fuera del valor del lote deberán reacomodarse, porque entre todas las informaciones que se conocieron en medio de la emergencia es que la ladera presenta un agrietamiento que hace imposible que estas familias sigan ahí.

El sábado en la mañana

Durante toda la noche del viernes 3 de mayo, no cesó la lluvia en ningún momento y cuando eso sucede las miradas se posan sobre el río Otún. Nadie había vuelto a mirar hacia la montaña, ya todos se habían familiarizado con la peña que chorrea agua porque sí y porque no. Además la vegetación cubrió gran parte del deslave de 2022 y la vida siguió.

A las 8:45 de la mañana, muchas familias de La Esneda apenas se disponían a desayunar, porque el día estaba oscuro, frío y había que tomar algo caliente antes de salir a enfrentar la vida, tal vez esta fue la causa de que en la casa donde ocurrió la tragedia de esta vez, todos se encontraban en la sala comedor.

9:05 a.m. un sonido aterrador y conocido volvieron a escuchar estas personas, la montaña otra vez se les venía encima, salieron lo más rápido que pudieron a mirar si las sospecha era cierta, pero la realidad fue más rápida y el barro se les había metido.

La angustia de todas estas personas se pudo evitar con gestión de los líderes políticos.

El primero video por redes sociales rodó a eso de las 9:37 de la mañana y empezaron a sonar las sirenas de los carros de emergencia, pero en lo que nadie ha pensado es ¿quiénes son esas personas que hicieron el video desde la parte de arriba del talud y por qué viven ahí?

Ya en La Esneda, las escenas de hace dos años se repetían, todo era caos, la lluvia en vez de parar se hacía más fuerte, los habitantes peleaban con la Policía, Bomberos y Defensa Civil ya tenían barro hasta más arriba de la rodilla y el primer acordonamiento tuvo que correrse una cuadra más. Los vecinos decían “En esa casa vivía mucha gente, no sabemos cuántos estaban ahí, porque era como una especie de finquita, muy bonita”. Las primeras versiones hablaban de cuatro familias en tres viviendas y muchos niños.

Empezaron a organizarse

Una de las primeras autoridades en hacer presencia entre las manzanas K y L, contiguas a las manzanas N y O donde estuvieron los damnificados de hace dos años, fue la coronel Alexandra Díaz, comandante de la Meper: “Tenemos un reporte preliminar, porque aún no sabemos si son tres o cuatro personas las afectadas, estamos buscando a una niña. Agradezco a los integrantes de Bomberos, Defensa Civil y de nuestra Policía Nacional a través de Ponalsar por todo el trabajo que están haciendo”.

Faltaban 15 minutos para las 11:00 cuando rescataron a la primera persona con vida que salió rumbo al San Jorge en una ambulancia de la Defensa Civil de Dosquebradas.

Cuando las secretarias de Gobierno y Planeación que hace las veces de alcaldesa (e) llegaron, se dispuso rápidamente un salón de la escuela satélite del Popular Diocesano, allí se tomaron las primeras decisiones como evacuar, porque el geólogo avisó del agrietamiento en la parte superior del talud y que solo era cuestión de tiempo para que se desprendiera por completo.

11:05 llegó el apoyo canino de Ponalsar, expertos en búsqueda de personas atrapadas, pero cada rato sonaban pitazos de alerta porque la montaña no dejaba de moverse, lo que hacía más temerosa y a la vez valiente la presencia de los rescatistas. Minutos después llegó también el Laboratorio Móvil del CTI y adecuaron otro salón de la escuela para hacer el levantamiento de una fallecida que fue rescatada con vida pero falleció instantáneamente.

Al momento de abandonar la escuela por orden de la coronel Díaz, en la puerta se apostó un bachiller y cuando un hombre barbado y de chaleco amarillo intentó entrar no se lo permitió, hasta que varias voces le dijeron ‘es el gobernador’.

Al mediodía

El agua arreció, ni siquiera era posible grabar con los celulares, sacaron a la comunidad y a todos los medios de comunicación, quienes se apostaron en la calle siguiente a la entrada por el puente. Solo ingresaban las camionetas blancas de la Gobernación a trasladar primero a los niños y personas en condición de discapacidad, luego a los adultos mayores y después a los demás.

Un líder de la Defensa Civil se resguardaba junto a sus compañeros: “Descansen, vamos a trabajar cada 20 minutos en grupos de a cinco con un líder”, pero el trabajo de pala a mano no rindió resultados y finalmente a la 1:07 entró la máquina amarilla. Mientras tanto ocho valientes mujeres soldados bachilleres, apostadas de a cuatro a lado y lado entre el puente y La Esneda, en un silencio absoluto soportaban el aguacero, mientras miraban a la montaña seguramente pidiéndole que se quedara quietecita.

En medio de la lluvia las personas empezaron a abandonar sus viviendas.

Voces de la angustia

Las personas se negaban a la evacuación por temor a ser víctimas de los ladrones y por la incertidumbre de lo que pasará con ellos, más cuando conocen la suerte que han corrido tantos vecinos y hasta familiares de la última avalancha.

Óscar Estiven Mosquera, familiar de las víctimas: “Hasta ahora falta por sacar a mi otra hermanita y pues no sé cómo está la otra de salud. Tres de mis sobrinos se encuentran bien y una falleció”.

Martha Agudelo, líder de esta comunidad, expresó: “Los gobiernos locales: Salazar, Maya, Ramos y Jiménez, le hacen caso omiso a esto que es de lo mismo. Más de dos años de la 26 con Avenida del Río, no han reubicado y eso que dijeron que 18 meses después de esa tragedia entregarían. Allá está en Ukumarí el lote lleno de pasto. Yo sé que no quieren salir por lo que nos ha tocado a nosotros, pero en este momento sí necesitamos que desalojen para censarlos”.

Felipe Hurtado, vecino afectado por el deslizamiento: “Eso ya estaba anunciado, el presidente de la Junta había hecho un recorrido por encima y dijo que había una piedra, la que se vino, pero nadie hizo caso. Gracias a Dios tenemos familia que nos recibe”.

Luz Mary Ramírez, familiar de personas evacuadas: “La situación está muy crítica, no dejan entrar a nadie porque en cualquier momento se viene otro derrumbe, yo vivo en El Japón y vine a ver cómo estaba mi hermana María Yuliana Ramírez, ella vivía ahí con mis sobrinos de 14, 11, 7 y 2 añitos, están bien gracias a Dios por el momento. A los niños los están amparando en La Ocarina, porque se quedaron sin casa”.

Salomón Mendoza, secretario de la JAC Esneda, dijo que “Esto es algo que nos entristece y nos deja un sinsabor como comunidad, esto ha sido algo que ha pasado en varias ocasiones, son tragedias anunciadas, vecinos que ya han pasado por fallecimiento de sus familiares. Pedimos voz de aliento, solicitamos inversión y procesos de acompañamiento de los gobiernos de turno”.

¿Dónde vamos a dormir?

El gobernador Juan Diego Patiño, en el lugar de la emergencia, expuso que “Hay que estar atentos a las autoridades policiales, militares y a los cuerpos de Búsqueda y Rescate, los geólogos están dando instrucciones de qué lugares deben ser evacuados, pidiéndole a la comunidad que haga caso, estamos sacando el PMU del sector para ubicarlo en la Avenida del Río”.

Una mujer en esqueleto y chancletas atravesó el puente en compañía de su hermana y dos sobrinos, “me dijeron que viniera y vamos a esperar aquí mientras esto pasa”, cuando le informaron que no podía regresar y que debía ir al barrio América a censarse, exclamó: “¡Cómo! Nosotros vivimos aquí al frente y no allá en el derrumbe, vea como estoy ¿dónde vamos a dormir hoy?”.

2:15 p.m. A la entrada del Puente, Lina Marcela Mondragón, alcaldesa encargada de Dosquebradas, apoyada por otras autoridades informó: “Tenemos articulación con Diger Pereira - Dosquebradas, Bomberos de Pereira, Santa Rosa y La Virginia en cooperación de atención, tenemos a la Defensoría y la Personería dando la garantía de la defensa de los derechos. Es importante resaltar que se ha hecho todo para poder intervenir esta área para poder evacuar, desde la Gobernación hemos recibido ayuda muy importante, necesitamos que desde el Gobierno nacional nos ayuden con obras de intervención de este punto, porque es reiterativo”.

La fuerza de la naturaleza sique dando lecciones que no son escuchadas.

Otras autoridades

Robert Sánchez, nuevo director de la Diger Dosquebradas, comentó: “El municipio acudió desde tempranas horas cuando se informó del deslizamiento. Esto se originó por la saturación del suelo en la corona de la montaña, lamentablemente se vieron afectados dos predios directamente y tres infantes que se encuentran estables en el Hospital San Jorge. Nuestro alcalde dio sendas instrucciones de habilitar en el sector de Violetas un espacio en el cual vamos a tener todas las ayudas humanitarias garantizadas. Estamos en riesgo y a La Esneda no se le ha dado la importancia que realmente tiene, no le podemos seguir sacando el cuerpo a la evacuación total, hay que reubicar La Esneda”.

5:30 de la tarde, la alcaldesa (e) Lina Marcela Mondragón entregó el último reporte desde el lugar de la emergencia. “Necesitamos que la población por favor haga caso al llamado que se ha hecho de evacuación, tenemos dispuestos el albergue de Las Violetas, para que pasen la noche, la zona está afectada y deben estar ubicados allí. Ya se hizo el rescate del último cuerpo que estaba atrapado con un balance de tres personas fallecidas y cuatro heridos y 25 menores atendidos”.

7:15 arribó el alcalde Roberto Jiménez al Puesto de Mando Unificado (PMU) ubicado en una carpa de Gestión del Riesgo en la Avenida del Río. A las 9:00 de la noche se conoció que se declaró la Calamidad Pública en todo el municipio, la alcaldía va a dar auxilios funerarios y en la mañana los geólogos van a estar con drones en la corona de la montaña y 81 personas aceptaron el albergue en el Centro Vida de Violetas en Frailes que estaba por estrenar.

Cifra

600 toneladas de peso es el cálculo del volumen de la tierra que se desprendió.

Dato

El deslizamiento, según el comandante Joaquín Ocampo, bajó a 9.8 metros por segundo.

Por los animalitos

Carolina y Laura son del proyecto Cayak. “Hasta el momento hemos rescatado cinco perros y tres gatos, seguimos esperando que aparezcan más o sus dueños. De igual manera los vamos a bañar, rehabilitarlos, vitaminas o lo que necesiten y devolverlos a sus hogares. Estamos ubicados en la carrera 4 con 11, cualquier información también pueden buscarnos en redes sociales como Proyecto Cayak”.

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