El segundo hecho de sangre que deja a una familia sin su ser querido ocurrió en el corregimiento de Caimalito, sicarios se metieron hasta l...
El segundo hecho de sangre que deja a una familia sin su ser querido ocurrió en el corregimiento de Caimalito, sicarios se metieron hasta la casa de un hombre de 47 años tan solo una hora y 20 minutos después del primer homicidio en el centro de la ciudad.
Los hechos
Abelardo Giraldo Aguirre estaba sentado en la tienda ubicada en su casa, ya había cerrado el negocio, aunque todavía no se había ido a dormir, no se conocen muchos detalles de los hechos, ya que su esposa aunque estaba dentro de la residencia, no estaba en la sala de la casa y manifestó que al escuchar los disparos se ocultó por miedo.
Cuando salió a ver qué había pasado encontró a su marido tirado en el piso en medio de un charco de sangre; los vecinos que se dieron cuenta de lo sucedido llamaron a la Policía para avisar, cuando estos llegaron ya no había nada que hacer por Abelardo; se cree que los sicarios pudieron haber huido por el borde del río, ya que la casa queda casi al final del barrio Plan de Vivienda y saliendo de allí se habrían encontrado con la patrulla, pero por el momento la investigación avanza.
Tras acordonar la casa de Giraldo Aguirre, llegaron las unidades de criminalística de la Sijín y realizaron la inspección técnica de la escena; muchos vecinos aún en pijama salieron para ver qué pasaba y luego llevaron el cadáver a la sede de Medicina Legal de Pereira para la correspondiente necropsia por parte de los médicos forenses.
La cifra
3 impactos de arma de fuego recibió Abelardo, uno en el pecho y dos en la cabeza que fueron los mortales.
Su vida
Abelardo había nacido en La Virginia donde vivió muchos años, se mudó al barrio Plan de Vivienda cuando este inició y allí montó una tienda para trabajar con su esposa, era muy conocido por todos los vecinos.
Antecedentes
Giraldo Aguirre fue capturado en octubre del 2014 en un operativo de la Policía por pertenecer a la banda de Los Areneros, estas personas eran los que vendían marihuana, basuco, base de coca y otras cosas en el barrio San Antonio y en el Jarillón al lado del río; toda la banda aceptó los cargos y fue condenada a pagar 4 años y 6 meses de prisión.
Dato
Los hechos ocurrieron en la manzana 21 del barrio sobre las 11:00 de la noche.
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