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Otra vez cogieron al ‘come perros’


Vuelve y juega, así como la comunidad de Santa Rosa de Cabal lo denunció, alias Come Perros fue detenido de nuevo en flagrancia cuando estaba desollando a un canino dentro de su residencia para ingerir la carne, lo peor es que quedó en libertad, ya que es un delito con una pena muy baja. Hay indignación, pero ello, pero así e la ley.



Los hechos

Eran aproximadamente las 3:00 de la tarde del domingo 12 de noviembre, cuando una llamada de los vecinos de la vereda Volcanes en el municipio de las araucarias entró a la estación de Policía, allí manifestaban que Johan Robert Espinosa García, alias Come Perros, de 32 años, otra vez estaba maltratando a un perrito dentro de su finca.

A la llegada de los uniformados encontraron que este sujeto tenía colgado de patas a un canino, además de tener las manos ensangrentadas junto a un cuchillo y un machete con los cuales lo estaba descuartizando.

Por el momento se desconoce de dónde sacó al perrito, si ya lo tenía, si se lo regalaron o era callejero. Espinosa García fue llevado al día siguiente a audiencia de control de garantías con el Juzgado Único Promiscuo Municipal de Mistrató, allí el delegado de la Fiscalía le imputó el artículo 339A del código penal colombiano que trata delitos contra la vida y la integridad de los animales, más conocido como maltrato animal, pero no lo quiso aceptar y luego fue dejado en libertad.



¿Por qué quedó libre?

Si bien en Colombia existe la ley 1774 en la que se especifica que los animales son seres sintientes que deben ser protegidos por el estado colombiano, son varios factores los que se tienen en cuenta a la hora de enviar a prisión a una persona por este tipo de delitos durante las audiencias de control de garantías, entre ellas el mínimo de la pena que está descrita en el código penal colombiano, que debería ser de mínimo cuatro años, pero que para este es de apenas 12 meses (un año), por lo que la Fiscalía no puede pedir una medida de aseguramiento antes de ser declarado culpable.


Anotaciones

Johan Robert quien nació en el municipio de Cúcuta (Norte de Santander) ya había sido investigado por el delito de hurto en 2013 y en abril del año pasado fue capturado en flagrancia cuando ya estaba cortando despellejando a Blacky, un perrito criollo que pidió regalado a un restaurante donde le estaban dando acogida. Además según los vecinos de la zona y su propia familia ya habían desaparecido varios animales de compañía, entre ellos un gato de sus sobrinos.


Ya sabía

Se conoce de antemano que este hombre era diestro en el arreglo de los animales, ya que los colocaba a pasar hambre para que no tuviera restos de alimentos, luego los colgaba de patas para desangrarlos, despellejarlos y finalmente empezaba a cortarlos o descuartizarlos.


Dato

Este sujeto al parecer se excusa en problemas de alcoholismo, además de ser consumidor de estupefacientes, pero muchas personas coinciden en que es un problema psiquiátrico.




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