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Les dispararon, pero no pagarán


Ayer en la mañana tuvo lugar una de las audiencias más importantes en el mediático caso de Pancho y Chita, los dos soldados y el policía que eran investigados por la Justicia Penal Militar, debido a la muerte de los dos primates, fueron liberados de todos los cargos por solicitud de la Fiscalía que llevaba el caso, en este momento todos las miradas recaen sobre el cuidador de los animales.



Sin olvidar

El 24 de julio el país amaneció con la noticia de la muerte de estos dos primates que estaban bajo el cuidado y protección del Bioparque Ukumarí. Ese primer día se anunció que fueron uniformados del ejército y de la policía los que dispararon contra Pancho y Chita, además de conocerse que se llevaría a cabo un juicio en su contra por delitos contra la vida y la integridad de los animales, mejor conocido como maltrato animal y fue así como durante cuatro meses el sargento segundo José Luis P. T., el soldado regular Yergui Fran M. G. y el patrullero de la Policía Metropolitana Andrés Felipe R. V. fueron sometidos a indagaciones.


Más detalles

Un fiscal militar y policial recaudó las entrevistas de las personas que estuvieron allí durante la emergencia y al ver que no había material para continuar una acusación en contra de estos tres hombres, pidió la preclusión de la investigación, la cual en otras palabras es levantar los cargos y la investigación en contra de estos hombres sin llegar a un juicio; ya que actuaron según el protocolo establecido para el caso.

Se conoció por parte del fiscal que los protocolos de seguridad para una fuga son llamados 99 y se le añade un color dependiendo de la peligrosidad del animal, y que efectivamente el color que estaba designado para los chimpancés es el rojo; esto porque a pesar de tener una estatura similar a los humanos, sin sobrepasar el metro con 65 centímetros, todos los conocedores y expertos coinciden en que tienen la fuerza varios hombres, además de que Pancho tenía un temperamento agresivo que podía cambiar de un momento a otro y Chita al ser parte de su manada lo seguía.

Adicionalmente se volvió a confirmar que estos habían salido de la jaula por un descuido de su cuidador, que no cerró debidamente cada uno de los seguros, lo que hizo que Pancho y Chita aprovecharan para salir y fue ahí cuando por medio del radio se dio aviso de la fuga, que a la llegada el veterinario encargada fue calificada como 99 rojo.


En medio de la emergencia

Como ya se sabía, los cuidadores y el veterinario trataron primero de convencer a los primates de volver por medio de charlas y comida, pero al no tener respuesta intentaron con los dardos tranquilizantes, pero ellos ya conocían el rifle y según los testimonios se exaltaron y quitaron los medicamentos para luego romper la cadena que les daría acceso al techo.

Al ver que nada servía, el mismo parque llamó a la Policía Metropolitana y al ejército, ya que si llegaban a escapar del Bioparque, la emergencia pasaría a ser 99 negro, que implica mucho peligro para la ciudadanía; en todas las entrevistas presentadas por la Fiscalía se coincide que cuando rompieron el techo y salieron de la jaula y el espacio de los cuidadores se vio como Chita trató de atacar a los cuidarores y mientras varios corrian a resguardarse el veterinario a cargo dio la orden de disparar al soldado Yergui Fran M. G. que estaba con ellos.


¿Qué pasó afuera?

Tras la muerte de la chimpancé y saber que aún faltaba Pancho se formaron grupos de búsqueda y sobre la media noche se conoció que estaba en el Parque Consotá por los lados de las cabañas, allí se hicieron dos equipos y uno de ellos trató de disparar nuevamente dardos tranquilizantes, pero no funcionó y luego el animal se encontró con el otro grupo al que trató de atacar.

Esta situación quedó grabada en un video de seguridad, donde se ve que uno de los integrantes del equipo cruzó un polisombra y luego le tocó devolverse corriendo porque el chimpancé se le fue encima, dijo en su relato que le alcanzó a ver los colmillos y que fue ahí donde el policía accionó su arma de dotación, pero que esta no le hizo mayor daño y Pancho se le fue encima, fue cuando el sargento segundo José Luis P. T. disparó.


Confusión

En lo que algunos testimonios no coinciden es en quién fue la persona que dio la orden de disparar a Chita, el veterinario dijo que fue él, otra persona dijo que varias voces lo dijeron al tiempo y otro más dice que no escuchó aquella orden.


Dato


Los tres uniformados ya no deberán responder por esta situación, pero el proceso contra el cuidador al que le fue imputado el delito de maltrato animal hace dos meses continúa.


La cifra

7 veces más que un hombre es la fuerza promedio de los chimpancés.


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