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Un venezolano y un ecuatoriano atrapados en Pereira por la pandemia

Normalmente siempre escuchamos las historias de los compatriotas colombianos que se han quedado varados en otros países del mundo y que hoy piden al Gobierno Nacional repatriación. Pero también hay historias de extranjeros que se quedaron empeñados en Pereira, y que hoy lo único que les queda es adaptarse a la situación.



Eso fue lo que le sucedió a un venezolano y a un ecuatoriano que llegaron desde Guayaquil, Ecuador a dictar unas capacitaciones y debido al aislamiento obligatorio no han podido regresar a su territorio.


Pandemia

Leonard Veras nació en Venezuela, pero hace algunos años se radicó en el Ecuador. La estancia la Perla del Otún para este joven de profesión sicólogo pasó de 15 días a más de dos meses. “Estaba en esta ciudad capacitando a personal de la salud en procesos humanísticos y más sensibles; de ahí luego se detonó la pandemia del Covid-19, por el aislamiento me tocó quedarme junto a un compañero que vino conmigo y es biólogo nutricionista. Las cosas se complicaron cuando los recursos que teníamos comenzaron a escasear, lo más preocupante es que no conocíamos a nadie, entonces solo dijimos ‘bueno no podemos colapsar, tocar respirar y encontrar cómo subsistir’”.


Profesionales

Sin un rumbo fijo, estos dos profesionales gracias a una buena amistad llegaron a la fundación Alcanzando un Sueño, donde en la actualidad prestan sus servicios. “Una amiga llamó al director de esta entidad y le dijo que si nos podía dar una mano. Fue así como logramos tener un techo y una comida mientras pasa toda esta situación. Aquí estaban pasando dificultades y nosotros llegamos a suplir esas necesidades. Hoy les colaboramos a todos los chicos para tener una nueva oportunidad de vida”.


Futuro

Irse en este momento para el Ecuador no es una opción, así lo indicó Leonard, “la situación en este país está crítica por eso no hemos tratado de acudir a los vuelos humanitarios. En la actualidad los aeropuertos están cerrados, nuestros viajes son una incertidumbre, pero mientras tanto disfrutamos de esta bella ciudad, del verde que la rodea, de la amabilidad de las personas. Quién quite y terminemos quedándonos acá”.

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