Amigos y familiares están sumidos en la consternación y tristeza por el trágico fallecimiento de Marino Agusto Muñoz Cañas, un joven de 26 a...
Amigos y familiares están sumidos en la consternación y tristeza por el trágico fallecimiento de Marino Agusto Muñoz Cañas, un joven de 26 años lleno de vida y sueños, quien decidió ponerle fin a su existencia en el edificio donde trabajaba.
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¿Qué pasó?
Los hechos ocurrieron el sábado 10 de enero a las 9:42 de la mañana, cuando cayó desde el cuarto piso del edificio Abaí Call Center, ubicado en la Avenida 30 de Agosto con calle 50. Al percatarse de la caída, testigos del hecho llamaron de inmediato a los organismos de socorro.
El joven fue trasladado de urgencia en una ambulancia a la clínica Noé, en el sector de Turín, a donde ingresó con un trauma craneoencefálico severo, fractura en uno de sus brazos, desde el hombro hasta el codo, y graves daños en los órganos internos del abdomen. A pesar de los esfuerzos del personal médico, Marino murió a las 5:39 de la tarde del mismo día. Las autoridades investigan las circunstancias que rodearon este trágico incidente.
El grupo de criminalística del CTI de la Fiscalía se desplazó al lugar y realizó la inspección técnica al sitio de los hechos. Posteriormente, el cuerpo de Marino Agusto Muñoz Cañas fue trasladado a Medicina Legal para su respectiva necropsia.
Su vida
Marino vivía con su hermana y su mamá en el barrio La Habana de Cuba, laboraba como asesor en el Call Center - España. Sus vecinos, quienes lo conocían desde siempre, lo describen como un buen muchacho, siempre amable, dejó una huella en quienes lo conocían. Su partida ha generado un profundo vacío en su entorno, y muchos aún no logran comprender las razones detrás de su fatídica decisión.
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¿Qué pasó?
Los hechos ocurrieron el sábado 10 de enero a las 9:42 de la mañana, cuando cayó desde el cuarto piso del edificio Abaí Call Center, ubicado en la Avenida 30 de Agosto con calle 50. Al percatarse de la caída, testigos del hecho llamaron de inmediato a los organismos de socorro.
El joven fue trasladado de urgencia en una ambulancia a la clínica Noé, en el sector de Turín, a donde ingresó con un trauma craneoencefálico severo, fractura en uno de sus brazos, desde el hombro hasta el codo, y graves daños en los órganos internos del abdomen. A pesar de los esfuerzos del personal médico, Marino murió a las 5:39 de la tarde del mismo día. Las autoridades investigan las circunstancias que rodearon este trágico incidente.
El grupo de criminalística del CTI de la Fiscalía se desplazó al lugar y realizó la inspección técnica al sitio de los hechos. Posteriormente, el cuerpo de Marino Agusto Muñoz Cañas fue trasladado a Medicina Legal para su respectiva necropsia.
Su vida
Marino vivía con su hermana y su mamá en el barrio La Habana de Cuba, laboraba como asesor en el Call Center - España. Sus vecinos, quienes lo conocían desde siempre, lo describen como un buen muchacho, siempre amable, dejó una huella en quienes lo conocían. Su partida ha generado un profundo vacío en su entorno, y muchos aún no logran comprender las razones detrás de su fatídica decisión.

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