Kevin Stiven Villegas López, de 23 años y Daniel Salazar Molina, de 18, terminaron tras las rejas. Estos son los procesados por el crimen a ...
Kevin Stiven Villegas López, de 23 años y Daniel Salazar Molina, de 18, terminaron tras las rejas. Estos son los procesados por el crimen a bala de Leonardo Fabio Ríos Rojas, ocurrido en el sector de Punto 30. En la audiencia de garantías se conocieron nuevos detalles del caso, entre ellos que a él y a su esposa los obligaron a bajar del vehículo y les robaron un celular, además que se burlaron de las víctimas. Ayer se les acabó la risa.

¿Qué pasó?
El homicidio ocurrió a las 2:00 de la mañana del martes 6 de enero en el sector de Condina, entrada a la vereda La Gramínea, Pereira. Según narró el fiscal del caso en audiencia, Leonardo Fabio Ríos Rojas y su esposa Estefanía Vargas Becerra estaban estacionados en su vehículo, un Chevrolet Optra gris de placa BRD700, conversando en el sector de Punto 30, cuando fueron sorprendidos por dos hombres en una motocicleta.
El conductor, Daniel Salazar Molina, y el parrillero, Kevin Stiven Villegas López, se acercaron al vehículo. Kevin se bajó, sacó un arma de fuego e intimidó a la pareja, diciéndoles que se bajaran del carro, que entregaran sus objetos de valor y que no se hicieran matar, pidiéndoles además que no los miraran. Mientras Daniel esperaba en la moto, Kevin registró el carro, encontrando un celular avaluado en un millón de pesos. Tras robarse el celular, ambos delincuentes se rieron de las víctimas y huyeron rápidamente en la motocicleta.
Sin embargo, Leonardo se subió rápidamente al vehículo con su esposa y comenzó a perseguir a los asaltantes. A pocos metros, logró arrollar a los delincuentes, provocando que cayeran de la moto.
Aseguró el fiscal que, en ese momento, los presuntos responsables se levantaron rápidamente y Kevin Stiven Villegas López sacó un arma de fuego y le disparó en repetidas ocasiones a Leonardo, propinándole cuatro impactos de bala que le causaron la muerte de manera instantánea.
Los presuntos agresores abandonaron la motocicleta en una zona boscosa, cerca de un barranco, y huyeron a pie hacia el sector de Punto 30. Con los cascos en la mano, caminaron por el lugar hasta llegar a la entrada de una finca donde solicitaron un servicio de transporte a través de la aplicación Indriver. El conductor del vehículo, que no sabía nada de lo sucedido, los recogió. Sin embargo, notó que ambos se veían nerviosos y con la ropa sucia, lesionados pero no tenía idea de la gravedad de la situación.
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¿ Cómo los cogieron?
La Policía de la subestación de la vereda La Gramínea recibió una alerta a través de la central de radio, que informó sobre una persona herida en el kilómetro 2 de la vía Condina. Al llegar al lugar, los uniformados encontraron una aglomeración de personas y, dentro de un vehículo, a Leonardo Fabio Ríos Rojas muerto en la silla del conductor. Procedieron a acordonar la escena y aseguraron el lugar donde encontraron un zapato deportivo color negro y un celular, los cuales fueron recolectados como evidencia.
Estefanía Vargas Becerra, esposa y testigo presencial de los hechos, les relató de forma angustiada lo ocurrido y dio las características de los agresores. La mujer explicó que estos huyeron a pie porque la moto no les prendió. Minutos después, un taxista que pasó por la escena del crimen se acercó a los oficiales y les informó que había visto a los sospechoso subirse a un automóvil Mazda color negro, que luego tomó rumbo hacia la vía a Mercasa. Con esta información, las autoridades organizaron un plan candado.
Fue así como en la vía Condina, metros más adelante del lugar de los hechos, un taxi con policías a bordo se adelantó al vehículo de transporte informal y los uniformados le pidieron al conductor que se orillara. Al detenerse, los hicieron bajar y realizaron una requisa en el vehículo, donde hallaron dos cascos de moto y un zapato deportivo negro, el compañero del hallado en la escena del homicidio, que al parcer era de Kevin Stiven Villegas López ya que no portaba zapatos, estaba solo en medias.
Aunque no se encontró el arma de fuego en el vehículo, la declaración del conductor y el reconocimiento que hizo la testigo, permitieron identificar a los agresores.
Declaró
El conductor del vehículo de transporte informal relató a las autoridades que los había recogido 800 metros más atrás del lugar del crimen y que inicialmente los pasajeros le pidieron ser llevados a la Terminal de Transportes de Pereira, pero minutos después cambiaron de destino, indicándole que los llevara al barrio El Dorado. Los jóvenes, según su versión, le explicaron que su moto se había varado y necesitaban ir por un celular para hacer una llamada. El hombre tomó la vía Condina hacia Mercasa, pero al pasar por el lugar del crimen, observó el carro de las víctimas contra un barranco, creyendo que se trataba de un accidente de tránsito. Los jóvenes, visiblemente nerviosos, le pidieron que pasara rápidamente, ya que estaban de afán.
No aceptaron cargos
La Fiscalía 17 de turno URI les imputó a los dos jóvenes los delitos de homicidio agravado, hurto calificado y agravado, y tráfico, fabricación o porte de armas de fuego o municiones, cargos que ninguno aceptó; ante esto, el ente acusador solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario, petición que fue avalada por el Juzgado Tercero Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Pereira.
Dato
Kevin vive en el barrio el Dorado de Pereira, labora como barbero y Daniel labora cotero en el sector de Mercasa, vive en el barrio José María Córdoba sector Guayacanes de Cuba.

¿Qué pasó?
El homicidio ocurrió a las 2:00 de la mañana del martes 6 de enero en el sector de Condina, entrada a la vereda La Gramínea, Pereira. Según narró el fiscal del caso en audiencia, Leonardo Fabio Ríos Rojas y su esposa Estefanía Vargas Becerra estaban estacionados en su vehículo, un Chevrolet Optra gris de placa BRD700, conversando en el sector de Punto 30, cuando fueron sorprendidos por dos hombres en una motocicleta.
El conductor, Daniel Salazar Molina, y el parrillero, Kevin Stiven Villegas López, se acercaron al vehículo. Kevin se bajó, sacó un arma de fuego e intimidó a la pareja, diciéndoles que se bajaran del carro, que entregaran sus objetos de valor y que no se hicieran matar, pidiéndoles además que no los miraran. Mientras Daniel esperaba en la moto, Kevin registró el carro, encontrando un celular avaluado en un millón de pesos. Tras robarse el celular, ambos delincuentes se rieron de las víctimas y huyeron rápidamente en la motocicleta.
Sin embargo, Leonardo se subió rápidamente al vehículo con su esposa y comenzó a perseguir a los asaltantes. A pocos metros, logró arrollar a los delincuentes, provocando que cayeran de la moto.
Aseguró el fiscal que, en ese momento, los presuntos responsables se levantaron rápidamente y Kevin Stiven Villegas López sacó un arma de fuego y le disparó en repetidas ocasiones a Leonardo, propinándole cuatro impactos de bala que le causaron la muerte de manera instantánea.
Los presuntos agresores abandonaron la motocicleta en una zona boscosa, cerca de un barranco, y huyeron a pie hacia el sector de Punto 30. Con los cascos en la mano, caminaron por el lugar hasta llegar a la entrada de una finca donde solicitaron un servicio de transporte a través de la aplicación Indriver. El conductor del vehículo, que no sabía nada de lo sucedido, los recogió. Sin embargo, notó que ambos se veían nerviosos y con la ropa sucia, lesionados pero no tenía idea de la gravedad de la situación.
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¿ Cómo los cogieron?
La Policía de la subestación de la vereda La Gramínea recibió una alerta a través de la central de radio, que informó sobre una persona herida en el kilómetro 2 de la vía Condina. Al llegar al lugar, los uniformados encontraron una aglomeración de personas y, dentro de un vehículo, a Leonardo Fabio Ríos Rojas muerto en la silla del conductor. Procedieron a acordonar la escena y aseguraron el lugar donde encontraron un zapato deportivo color negro y un celular, los cuales fueron recolectados como evidencia.
Estefanía Vargas Becerra, esposa y testigo presencial de los hechos, les relató de forma angustiada lo ocurrido y dio las características de los agresores. La mujer explicó que estos huyeron a pie porque la moto no les prendió. Minutos después, un taxista que pasó por la escena del crimen se acercó a los oficiales y les informó que había visto a los sospechoso subirse a un automóvil Mazda color negro, que luego tomó rumbo hacia la vía a Mercasa. Con esta información, las autoridades organizaron un plan candado.
Fue así como en la vía Condina, metros más adelante del lugar de los hechos, un taxi con policías a bordo se adelantó al vehículo de transporte informal y los uniformados le pidieron al conductor que se orillara. Al detenerse, los hicieron bajar y realizaron una requisa en el vehículo, donde hallaron dos cascos de moto y un zapato deportivo negro, el compañero del hallado en la escena del homicidio, que al parcer era de Kevin Stiven Villegas López ya que no portaba zapatos, estaba solo en medias.
Aunque no se encontró el arma de fuego en el vehículo, la declaración del conductor y el reconocimiento que hizo la testigo, permitieron identificar a los agresores.
Declaró
El conductor del vehículo de transporte informal relató a las autoridades que los había recogido 800 metros más atrás del lugar del crimen y que inicialmente los pasajeros le pidieron ser llevados a la Terminal de Transportes de Pereira, pero minutos después cambiaron de destino, indicándole que los llevara al barrio El Dorado. Los jóvenes, según su versión, le explicaron que su moto se había varado y necesitaban ir por un celular para hacer una llamada. El hombre tomó la vía Condina hacia Mercasa, pero al pasar por el lugar del crimen, observó el carro de las víctimas contra un barranco, creyendo que se trataba de un accidente de tránsito. Los jóvenes, visiblemente nerviosos, le pidieron que pasara rápidamente, ya que estaban de afán.
No aceptaron cargos
La Fiscalía 17 de turno URI les imputó a los dos jóvenes los delitos de homicidio agravado, hurto calificado y agravado, y tráfico, fabricación o porte de armas de fuego o municiones, cargos que ninguno aceptó; ante esto, el ente acusador solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario, petición que fue avalada por el Juzgado Tercero Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Pereira.
Dato
Kevin vive en el barrio el Dorado de Pereira, labora como barbero y Daniel labora cotero en el sector de Mercasa, vive en el barrio José María Córdoba sector Guayacanes de Cuba.
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