Una pareja de abuelitos que viajaba en la madrugada del jueves 20 de noviembre terminó viviendo la peor pesadilla en la vía que conecta a Me...
Una pareja de abuelitos que viajaba en la madrugada del jueves 20 de noviembre terminó viviendo la peor pesadilla en la vía que conecta a Media Canoa con La Virginia. El carro en el que iban cayó por un puente sin barandas y quedó medio sumergido en un riachuelo. Él salió ileso. Ella no corrió con la misma suerte.

¿Qué pasó?
Todo ocurrió en plena oscuridad, en la jurisdicción del municipio de Balboa. No se sabe con exactitud la hora del siniestro, porque el aviso a las autoridades llegó rato después. Lo que sí quedó claro es que el Chevrolet Sail plata, modelo 2016, placas IVL-779, terminó volcado y metido de cabeza contra el agua.
En la parte del copiloto, justo donde iba Betty Yate Lozano, el vehículo quedó totalmente cubierto por el agua. Ella no logró salir y murió en el sitio por la gravedad de las lesiones. La necropsia será la que determine si alcanzó a ahogarse, pues el agua cubría por completo su costado.

El conductor, Alirio Guevara Fandiño, natural de Cunday, Tolima, salió ileso. Contó a Q’hubo que, está devastado y no quiere hablar más del tema. Él y su esposa, vivían en Cali, eran un matrimonio sólido, unidos, una familia grande y muy pegada… hoy rota justo cuando empezaba la Navidad.
Dato
El carro quedó con un golpe fuerte en la parte delantera y la pérdida de control habría sido total. No se sabe qué lo hizo salirse de la carretera ni por qué terminó cayendo al vacío.

El levantamiento
Unidades de criminalística de Tránsito y Transporte de Risaralda fueron las encargadas de realizar toda la diligencia en el sitio, hicieron la inspección técnica, levantaron el cuerpo y lo trasladaron a Medicina Legal de Pereira, donde se practicó la necropsia de ley. Además, elaboraron el croquis completo del siniestro para establecer con precisión qué fue lo que llevó al conductor a perder el control y terminar volcado dentro del riachuelo.
No había barandas
El pequeño puente donde ocurrió la tragedia no tenía ninguna protección. Un descuido, un microsegundo de mala suerte bastaron para esta tragedia irreparable.
La víctima
Betty Yate Lozano, una mujer de 69 años nacida en Santander de Quilichao, era el alma dulce de su familia, dedicada al hogar y completamente entregada a sus nietos. Viajaba como copiloto cuando el carro cayó al riachuelo y quedó atrapada justo en el lado que quedó sumergido.
El conductor
Alirio Guevara Fandiño, de 62 años, está profundamente afectado por la muerte de su esposa. Él, que trabaja como maestro de construcción y viajaba con ella en medio de la madrugada.

¿Qué pasó?
Todo ocurrió en plena oscuridad, en la jurisdicción del municipio de Balboa. No se sabe con exactitud la hora del siniestro, porque el aviso a las autoridades llegó rato después. Lo que sí quedó claro es que el Chevrolet Sail plata, modelo 2016, placas IVL-779, terminó volcado y metido de cabeza contra el agua.
En la parte del copiloto, justo donde iba Betty Yate Lozano, el vehículo quedó totalmente cubierto por el agua. Ella no logró salir y murió en el sitio por la gravedad de las lesiones. La necropsia será la que determine si alcanzó a ahogarse, pues el agua cubría por completo su costado.

El conductor, Alirio Guevara Fandiño, natural de Cunday, Tolima, salió ileso. Contó a Q’hubo que, está devastado y no quiere hablar más del tema. Él y su esposa, vivían en Cali, eran un matrimonio sólido, unidos, una familia grande y muy pegada… hoy rota justo cuando empezaba la Navidad.
Dato
El carro quedó con un golpe fuerte en la parte delantera y la pérdida de control habría sido total. No se sabe qué lo hizo salirse de la carretera ni por qué terminó cayendo al vacío.

El levantamiento
Unidades de criminalística de Tránsito y Transporte de Risaralda fueron las encargadas de realizar toda la diligencia en el sitio, hicieron la inspección técnica, levantaron el cuerpo y lo trasladaron a Medicina Legal de Pereira, donde se practicó la necropsia de ley. Además, elaboraron el croquis completo del siniestro para establecer con precisión qué fue lo que llevó al conductor a perder el control y terminar volcado dentro del riachuelo.
No había barandas
El pequeño puente donde ocurrió la tragedia no tenía ninguna protección. Un descuido, un microsegundo de mala suerte bastaron para esta tragedia irreparable.
La víctima
Betty Yate Lozano, una mujer de 69 años nacida en Santander de Quilichao, era el alma dulce de su familia, dedicada al hogar y completamente entregada a sus nietos. Viajaba como copiloto cuando el carro cayó al riachuelo y quedó atrapada justo en el lado que quedó sumergido.
El conductor
Alirio Guevara Fandiño, de 62 años, está profundamente afectado por la muerte de su esposa. Él, que trabaja como maestro de construcción y viajaba con ella en medio de la madrugada.
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