Ayer fue la audiencia en la que un juez de garantías revisó la captura de Julián Eduardo Cifuentes Gómez, el hombre de 41 años que llegó ext...
Ayer fue la audiencia en la que un juez de garantías revisó la captura de Julián Eduardo Cifuentes Gómez, el hombre de 41 años que llegó extraditado desde Francia por la desaparición y homicidio del sacerdote Darío Valencia Uribe. El despacho legalizó la captura, tumbó la revisión del celular y dejó lista la audiencia de medida de aseguramiento para el lunes.

¿Qué pasó?
Cifuentes aterrizó en Colombia el jueves 20 de noviembre, en un vuelo procedente de París, adonde había huido en abril del 2024 para evadir a la justicia. En Francia estuvo recluido año y medio en la cárcel de Fresnes, mientras avanzaban los trámites de extradición. Apenas bajó del avión en El Dorado, la Policía Judicial, le notificó la orden de captura y lo puso a disposición de la Fiscalía.
La orden no era nueva, había sido solicitada por desaparición forzada en abril de 2024 y después fue ampliada por homicidio agravado. El expediente estaba vigente, por lo que no existía ningún impedimento para materializarla.
La audiencia
En la diligencia, el Juzgado 14 Penal Municipal revisó paso por paso si el procedimiento de captura cumplió con todos los requisitos. El juez confirmó que la Fiscalía lo presentó dentro de los tiempos constitucionales, que se respetaron sus derechos y que no hubo ninguna irregularidad en el traslado desde Bogotá.
La Fiscalía pidió revisar la legalidad de la incautación del celular de Cifuentes. Sin embargo, el juez negó esa solicitud, explicando que el celular fue retenido como elemento probatorio y que, por ley, la revisión de ese tipo de evidencias debe hacerse después, con el fin de proteger la intimidad del procesado. Por eso, el celular quedó bajo custodia de la Fiscalía y sin permiso para ser revisado por ahora.
El caso del sacerdote
Para entender el fondo del proceso hay que recordar que el sacerdote Darío Valencia Uribe, párroco de María Auxiliadora en Pereira, desapareció el 25 de abril del 2024. Ese día salió a encontrarse con Cifuentes, quien le debía dinero por la venta de un vehículo. Después de ese encuentro no se supo nada más del religioso. Su carro apareció al día siguiente en Viterbo, con rastros de sangre e impactos de bala. Mientras avanzaba la investigación, Cifuentes huyó a Francia el 28 de abril. Esa misma semana se expidió una orden de captura y se tramitó la Circular Roja de Interpol. El 30 de abril fue capturado en París. Meses después, un fiscal especializado y un investigador del Gaula viajaron hasta allá, donde, según las autoridades, él confesó el homicidio y entregó información para hallar los restos. El cuerpo del sacerdote fue encontrado el 20 de septiembre del 2024 en zona rural de Belalcázar, Caldas.
Dato
El juez también dejó claro que la diócesis no era víctima directa dentro del proceso, por lo que el abogado que la representaba no pudo intervenir en la diligencia.
Dato
La decisión quedó en suspenso para el lunes 24 de noviembre a las 9:30 de la mañana, cuando se realizará la audiencia de imputación de cargo y medida de aseguramiento.
Dato
Aunque el celular quedó retenido, el juez dejó claro que la Fiscalía no puede revisarlo todavía, y que cualquier acceso a la información debe hacerse con un control judicial posterior para no violar derechos fundamentales.
Dato
Cifuentes llevaba más de un año preso en Francia antes de ser entregado a Colombia. Su extradición fue producto de una cooperación directa entre Colombia, Interpol y autoridades europeas.

¿Qué pasó?
Cifuentes aterrizó en Colombia el jueves 20 de noviembre, en un vuelo procedente de París, adonde había huido en abril del 2024 para evadir a la justicia. En Francia estuvo recluido año y medio en la cárcel de Fresnes, mientras avanzaban los trámites de extradición. Apenas bajó del avión en El Dorado, la Policía Judicial, le notificó la orden de captura y lo puso a disposición de la Fiscalía.
La orden no era nueva, había sido solicitada por desaparición forzada en abril de 2024 y después fue ampliada por homicidio agravado. El expediente estaba vigente, por lo que no existía ningún impedimento para materializarla.
La audiencia
En la diligencia, el Juzgado 14 Penal Municipal revisó paso por paso si el procedimiento de captura cumplió con todos los requisitos. El juez confirmó que la Fiscalía lo presentó dentro de los tiempos constitucionales, que se respetaron sus derechos y que no hubo ninguna irregularidad en el traslado desde Bogotá.
La Fiscalía pidió revisar la legalidad de la incautación del celular de Cifuentes. Sin embargo, el juez negó esa solicitud, explicando que el celular fue retenido como elemento probatorio y que, por ley, la revisión de ese tipo de evidencias debe hacerse después, con el fin de proteger la intimidad del procesado. Por eso, el celular quedó bajo custodia de la Fiscalía y sin permiso para ser revisado por ahora.
El caso del sacerdote
Para entender el fondo del proceso hay que recordar que el sacerdote Darío Valencia Uribe, párroco de María Auxiliadora en Pereira, desapareció el 25 de abril del 2024. Ese día salió a encontrarse con Cifuentes, quien le debía dinero por la venta de un vehículo. Después de ese encuentro no se supo nada más del religioso. Su carro apareció al día siguiente en Viterbo, con rastros de sangre e impactos de bala. Mientras avanzaba la investigación, Cifuentes huyó a Francia el 28 de abril. Esa misma semana se expidió una orden de captura y se tramitó la Circular Roja de Interpol. El 30 de abril fue capturado en París. Meses después, un fiscal especializado y un investigador del Gaula viajaron hasta allá, donde, según las autoridades, él confesó el homicidio y entregó información para hallar los restos. El cuerpo del sacerdote fue encontrado el 20 de septiembre del 2024 en zona rural de Belalcázar, Caldas.
Dato
El juez también dejó claro que la diócesis no era víctima directa dentro del proceso, por lo que el abogado que la representaba no pudo intervenir en la diligencia.
Dato
La decisión quedó en suspenso para el lunes 24 de noviembre a las 9:30 de la mañana, cuando se realizará la audiencia de imputación de cargo y medida de aseguramiento.
Dato
Aunque el celular quedó retenido, el juez dejó claro que la Fiscalía no puede revisarlo todavía, y que cualquier acceso a la información debe hacerse con un control judicial posterior para no violar derechos fundamentales.
Dato
Cifuentes llevaba más de un año preso en Francia antes de ser entregado a Colombia. Su extradición fue producto de una cooperación directa entre Colombia, Interpol y autoridades europeas.

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