Después de casi tres años de audiencias aplazadas, excusas y dilaciones, por fin la justicia le dio la razón a Diana Marcela Romero, una muj...
Después de casi tres años de audiencias aplazadas, excusas y dilaciones, por fin la justicia le dio la razón a Diana Marcela Romero, una mujer pereirana que no se cansó de denunciar al hombre que la golpeó en plena Nochebuena del 2021. El agresor, Carlos Humberto Vélez Moreno, funcionario público, fue condenado a cuatro años de prisión sin ningún beneficio, aunque por ahora sigue libre mientras el fallo queda en firme.

¿Qué pasó?
Todo comenzó el 24 de diciembre de 2021, cuando Diana Marcela decidió terminar su relación con Vélez Moreno, con quien convivía en un apartamento del barrio Samaria I. Según su testimonio, él no soportó la ruptura, la sujetó del cuello, la empujó contra una pared y le dio una cachetada frente al hijo menor de la mujer. Desesperada, ella se encerró con el niño en una habitación y pidió ayuda a la Policía. El agresor fue capturado esa misma noche, pero liberado al día siguiente, mientras Diana permanecía hospitalizada con lesiones y un cuadro de crisis nerviosa.
Desde entonces, la víctima ha vivido un calvario entre amenazas, audiencias suspendidas y miedo. Según, el acusado intentó comprar su silencio ofreciéndole 15 millones de pesos, además de perseguirla hasta hacerla perder dos trabajos. “Han pasado tres años y el proceso estuvo quieto, nadie hacía nada. Mi familia tuvo que mudarse varias veces por las amenazas”, contó la mujer.
La condena
El Juzgado Décimo Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Pereira lo condenó el 6 de noviembre de 2025 a 48 meses de prisión por el delito de violencia intrafamiliar, lo que equivale a 4 años de prisión. Además, le impuso inhabilitación para ejercer cargos públicos por el mismo tiempo y le negó los beneficios de prisión domiciliaria o suspensión de la pena. Una orden de captura se expedirá cuando la sentencia quede en firme.
Los testimonios médicos
El doctor Juan Felipe Sierra Palomino, del Hospital San Jorge, confirmó que el 24 de diciembre atendió a Diana, quien llegó con dolor intenso en la cabeza, equimosis en el cuello y mejilla izquierda, llanto incontrolable y ansiedad extrema. El diagnóstico fue claro, violencia física y psicológica, por lo que se activó de inmediato la ruta de atención a víctimas de violencia de género.
Otro médico, David Augusto Santa Díaz, corroboró los mismos hallazgos y describió cómo la mujer llegó “con un llanto incontrolable, dolor en la cabeza y marcas de ahorcamiento”. Finalmente, el psicólogo César Augusto Zapata Blandón determinó que sufría estrés postraumático y síndrome de maltrato, producto del evento violento.
El fallo
“No se necesita convivencia actual para que haya violencia intrafamiliar, basta una relación con vocación de estabilidad”. Con esto desmintió la versión del acusado, quien alegaba que ella solo era una inquilina, y reafirmó que compartían cama, hogar y responsabilidades. El fallo dejó claro que Vélez abusó de su poder y autoridad dentro del hogar, afectando tanto la integridad de la víctima como el bienestar del hijo que presenció la agresión.
Las palabras de Diana
“Para mí, como víctima, esta sentencia representa una profunda paz y la satisfacción de haber podido demostrar la verdad. Durante todo el proceso él basó su defensa en mentiras, diciendo que yo era solo una inquilina. Pero la justicia reconoció nuestra convivencia y lo condenó. Sé que apelará, pero confío en que el Tribunal confirmará la condena”, expresó Diana Marcela.
También recordó que la Comisaría Centro y hasta la Corte Suprema ya habían reconocido la existencia de violencia intrafamiliar en su caso.
Aunque el agresor aún no está detenido, ella espera que una vez la sentencia quede firme, la captura se cumpla sin más demoras.
Dato
El agresor, Carlos Humberto Vélez Moreno, de 55 años, natural de Pereira, es empleado de la empresa de servicios públicos, Aguas y Aguas, solo estudió hasta sexto grado y vivía en la manzana 2, casa 7 del barrio Samaria I. Fue acusado como autor del delito de violencia intrafamiliar simple, tipificado en el artículo 229 del Código Penal.
Dato
Hoy, con la sentencia en la mano, la mujer siente que la justicia por fin le creyó, aunque el calvario no termina hasta verlo tras las rejas.

¿Qué pasó?
Todo comenzó el 24 de diciembre de 2021, cuando Diana Marcela decidió terminar su relación con Vélez Moreno, con quien convivía en un apartamento del barrio Samaria I. Según su testimonio, él no soportó la ruptura, la sujetó del cuello, la empujó contra una pared y le dio una cachetada frente al hijo menor de la mujer. Desesperada, ella se encerró con el niño en una habitación y pidió ayuda a la Policía. El agresor fue capturado esa misma noche, pero liberado al día siguiente, mientras Diana permanecía hospitalizada con lesiones y un cuadro de crisis nerviosa.
Desde entonces, la víctima ha vivido un calvario entre amenazas, audiencias suspendidas y miedo. Según, el acusado intentó comprar su silencio ofreciéndole 15 millones de pesos, además de perseguirla hasta hacerla perder dos trabajos. “Han pasado tres años y el proceso estuvo quieto, nadie hacía nada. Mi familia tuvo que mudarse varias veces por las amenazas”, contó la mujer.
La condena
El Juzgado Décimo Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Pereira lo condenó el 6 de noviembre de 2025 a 48 meses de prisión por el delito de violencia intrafamiliar, lo que equivale a 4 años de prisión. Además, le impuso inhabilitación para ejercer cargos públicos por el mismo tiempo y le negó los beneficios de prisión domiciliaria o suspensión de la pena. Una orden de captura se expedirá cuando la sentencia quede en firme.
Los testimonios médicos
El doctor Juan Felipe Sierra Palomino, del Hospital San Jorge, confirmó que el 24 de diciembre atendió a Diana, quien llegó con dolor intenso en la cabeza, equimosis en el cuello y mejilla izquierda, llanto incontrolable y ansiedad extrema. El diagnóstico fue claro, violencia física y psicológica, por lo que se activó de inmediato la ruta de atención a víctimas de violencia de género.
Otro médico, David Augusto Santa Díaz, corroboró los mismos hallazgos y describió cómo la mujer llegó “con un llanto incontrolable, dolor en la cabeza y marcas de ahorcamiento”. Finalmente, el psicólogo César Augusto Zapata Blandón determinó que sufría estrés postraumático y síndrome de maltrato, producto del evento violento.
El fallo
“No se necesita convivencia actual para que haya violencia intrafamiliar, basta una relación con vocación de estabilidad”. Con esto desmintió la versión del acusado, quien alegaba que ella solo era una inquilina, y reafirmó que compartían cama, hogar y responsabilidades. El fallo dejó claro que Vélez abusó de su poder y autoridad dentro del hogar, afectando tanto la integridad de la víctima como el bienestar del hijo que presenció la agresión.
Las palabras de Diana
“Para mí, como víctima, esta sentencia representa una profunda paz y la satisfacción de haber podido demostrar la verdad. Durante todo el proceso él basó su defensa en mentiras, diciendo que yo era solo una inquilina. Pero la justicia reconoció nuestra convivencia y lo condenó. Sé que apelará, pero confío en que el Tribunal confirmará la condena”, expresó Diana Marcela.
También recordó que la Comisaría Centro y hasta la Corte Suprema ya habían reconocido la existencia de violencia intrafamiliar en su caso.
Aunque el agresor aún no está detenido, ella espera que una vez la sentencia quede firme, la captura se cumpla sin más demoras.
Dato
El agresor, Carlos Humberto Vélez Moreno, de 55 años, natural de Pereira, es empleado de la empresa de servicios públicos, Aguas y Aguas, solo estudió hasta sexto grado y vivía en la manzana 2, casa 7 del barrio Samaria I. Fue acusado como autor del delito de violencia intrafamiliar simple, tipificado en el artículo 229 del Código Penal.
Dato
Hoy, con la sentencia en la mano, la mujer siente que la justicia por fin le creyó, aunque el calvario no termina hasta verlo tras las rejas.
COMENTARIOS