Un profundo sentimiento de tristeza embarga a los habitantes de Quinchía desde que se enteraron de la inesperada y dolorosa muerte de Lina M...
Un profundo sentimiento de tristeza embarga a los habitantes de Quinchía desde que se enteraron de la inesperada y dolorosa muerte de Lina Marcela Yantén Manso, una mujer muy querida y reconocida en la comunidad por su calidez, carisma y vocación de servicio como estilista. Los amigos, familiares y clientes aún no asimilan su partida.
¿Qué pasó?
Los hechos se conocieron a las 12:40 del mediodía del martes 11 de marzo. Un amigo de la joven, de 28 años de edad, llegó a su casa ubicada en la calle 6 con carrera 13, sector El Cementerio, y se encontró con la desgarradora escena: Lina había tomado la difícil decisión de poner fin a su vida.
Horas antes, la mujer le había pedido a este amigo que recogiera a su hija en casa y la llevara al colegio. Él la vio con vida por última vez a las 6:45 de la mañana, sin imaginar que ese beso y abrazo a su pequeña serían la despedida definitiva.
La noticia de su muerte se regó rápidamente por todo el pueblo, generando un profundo impacto en quienes la conocieron. Las autoridades policiales acordonaron la escena para la inspección judicial. El grupo de criminalística de la Sijín del municipio de Quinchía realizó la inspección técnica al cuerpo y lo trasladó a Medicina Legal para su respectiva necropsia.
Una gran mujer
Lina no solo era una talentosa estilista, también una madre amorosa y una mujer ejemplar. Su alegría y amabilidad la convirtieron en un ser especial para quienes tuvieron la fortuna de conocerla. Siempre dispuesta a ayudar, con una sonrisa que iluminaba cualquier espacio, dejó una huella imborrable en el corazón de su gente.
Hoy, quienes la conocieron lloran su partida y se unen en solidaridad con su familia, especialmente con su pequeña hija, quien era su mayor adoración. Sus seres queridos, aún se pregunta qué pudo haberla llevado a tomar tan trágica decisión.
¿Qué pasó?
Los hechos se conocieron a las 12:40 del mediodía del martes 11 de marzo. Un amigo de la joven, de 28 años de edad, llegó a su casa ubicada en la calle 6 con carrera 13, sector El Cementerio, y se encontró con la desgarradora escena: Lina había tomado la difícil decisión de poner fin a su vida.
Horas antes, la mujer le había pedido a este amigo que recogiera a su hija en casa y la llevara al colegio. Él la vio con vida por última vez a las 6:45 de la mañana, sin imaginar que ese beso y abrazo a su pequeña serían la despedida definitiva.
La noticia de su muerte se regó rápidamente por todo el pueblo, generando un profundo impacto en quienes la conocieron. Las autoridades policiales acordonaron la escena para la inspección judicial. El grupo de criminalística de la Sijín del municipio de Quinchía realizó la inspección técnica al cuerpo y lo trasladó a Medicina Legal para su respectiva necropsia.
Una gran mujer
Lina no solo era una talentosa estilista, también una madre amorosa y una mujer ejemplar. Su alegría y amabilidad la convirtieron en un ser especial para quienes tuvieron la fortuna de conocerla. Siempre dispuesta a ayudar, con una sonrisa que iluminaba cualquier espacio, dejó una huella imborrable en el corazón de su gente.
Hoy, quienes la conocieron lloran su partida y se unen en solidaridad con su familia, especialmente con su pequeña hija, quien era su mayor adoración. Sus seres queridos, aún se pregunta qué pudo haberla llevado a tomar tan trágica decisión.
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