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Murió un joven que la tuvo difícil


Los residentes del barrio El Limonar de Dosquebradas siguen aterrados tras la muerte de uno de sus habitantes más populares, un joven de apenas 24 años que había pasado por las verdes y las maduras a su corta edad, las autoridades investigan la causa de muerte.



¿Qué pasó?


El lunes 25 de marzo en la tarde, fue la última vez que los vecinos vieron a Sebastián Felipe Marín Román, no volvieron a saber de él y jamás imaginaron que algo malo le hubiera pasado. El lunes 1 de abril, también en la tarde, uno de los vecinos fue a revisar un olor fétido que provenía de la cañada que queda en la zona boscosa de la manzana 10 y allí lo encontró.

En específico halló el cuerpo descompuesto de un hombre, pero lo reconocieron porque llevaba la misma ropa que tenía puesta aquel lunes. No sabían qué le había pasado, su estado de descomposición era tan avanzado que su rostro estaba irreconocible y ya los carroñeros hacian de las suyas.

Con dolor en el pecho llamaron a la Policía Metropolitana y estos acordonaron el área para la llegada de las unidades de criminalística de la Sijín, los investigadores realizaron la inspección técnica y hablaron con todos los vecinos que lo conocían, quienes incluso tenían sus documentos. Por el estado de putrefacción, el reporte fue levantado como una persona N.N., por lo que deben esperar a que sea identificado por los médicos de Medicina Legal.



Su historia


Sebastián Felipe vivía en el barrio desde hacía varios años, llegó junto a su madre, padrastro y hermanos, cuando cayó en las drogas empezó a tener problemas en casa, fuertes peleas hasta el punto que se quedó en la calle. La familia se mudó, a él no lo llevaron y desde ese momento los vecinos se hicieron cargo.

El joven primero tuvo un cambuche en la misma cuadra, luego entre los líderes lo llevaron a un centro de rehabilitación en Cuba, salió varios meses después y le consiguieron un cupo en la Granja de Habitante de Calle, quienes lo visitaban sabían que estaba recuperado, no volvió a consumir, aunque la dicha no duró, ya que cuando este centro cerró él volvió a estar desamparado. Al volver al barrio un vecino lo dejó quedarse en un ranchito que tenía para las labores de siembra, recogía botellas para reciclar y entre toda la cuadra le daban la comida.


Grave enfermedad


Por desgracia, el consumo de estupefacientes le pasó factura a Sebastián Felipe y desarrolló trastornos mentales, entre ellos ataques de epilepsia, estuvo internado en el Homeris una semana y salió con medicación. Se cree que mientras estaba en la cañada donde se bañaba sufrió un ataque de epilepsia y no había nadie que lo ayudara.


La cifra


7 días estuvo desaparecido Sebastián Felipe.


Dato


Los residentes del barrio esperan que su familia vaya por él a Medicina Legal para darle cristiana sepultura y ellos poder asistir a despedirlo.

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