Última hora

Don José Javier remata su mercancía

Liliana Cardona Marín

Admiración causa este hombre que día a día ve pasar la historia de la ciudad frente a la puerta de un negocio que ahora cerrará para siempre.

Don José Javier muestra orgulloso el trabajo que hace al lado de su caladora.


Enclavado en pleno Centro de Pereira se encuentra ‘Artesanías la 21’, el almacén del señor José Javier Duque, un risaraldense bonachón que recibe a todos en su establecimiento, como si los conociera de toda la vida. Allí bajo la nomenclatura 20-49, se encuentra el nonagenario que salió a los seis años de su natal Pueblo Rico.

Historia viva


Empezaba con furia la ‘Época de la violencia’ en este país y como su padre era un reconocido político conservador del pueblo, los liberales lo estaban amenazando, les tocó salir para la capital para salvar la vida. Ya en la ciudad las cosas fueron muy diferentes, había que sostener una familia conformada por 18 personas y lo poco que pudo estudiar don José Javier, lo hizo en la Institución Educativa Rafael Uribe Uribe, pues había que ponerse pronto a trabajar para ayudar a la economía del hogar.


“Empecé de mensajero en la ferretería de Ignacio González, después trabajé con Gonzalo y Emilio Vallejo que eran muy importantes acá. Fui avanzando hasta que puse un negocio de telas que se llamaba Único, estuvo primero en Manizales y después aquí, me cansé porque no me estaba dando mucho resultado, entonces me fui de empleado para donde don Octavio Echeverri en Coralpa y después de mucho tiempo puse este almacén, pero ya no me está gustando mucho, porque estoy muy cansado”, confiesa con la misma emocionalidad con la que se aguan los ojos al recordar a su padre.


Con mejor postura corporal que la de muchos jóvenes y con mucho orgullo muestra las máquinas que tienen en el local y maneja con destreza: una registradora roja que funciona pero no utiliza, porque su negocio se encuentra en el régimen simplificado especial, hay una sumadora que también está buena y que él no recuerda cuánto tiene, pero deben ser al menos unos 60 años.

Una de sus creaciones, las niñas sueñan con su muñeca aquí sentada.



Para el trabajo de la madera tiene una caladora y en cuestión de segundos le hace una forma a cualquier pedazo de madera, luego enciende la pulidora. Lo que sí vendió hace poco y para bien, fue la sierra, porque le hizo un aviso en su brazo derecho, donde conserva una cicatriz de casi seis centímetros.


¿Siempre han sido vecinos del Centro? “Si, recuerdo que nosotros vivimos una vez en una casa por la 7 con 21 y las escalas de madera se subían, porque decían que por ahí entraba el ganado”, comenta doña Gloria, la hija. Queda difícil imaginar esa escena en la importante vía del presente.

Dato


Han sido 18 años de artesanía y aunque después de haber tenido hasta 15 empleados, por esas cosas que son inentendibles don José Javier, no obtuvo la pensión.

Cifra


8:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 a 5:00 p.m., es la rutina de la disciplinada constancia de don José Javier en su negocio.

Otro José artesano


Al mejor estilo del santo, su día también es el 19 de marzo, lo que dice que cumplirá 91 años en pocos días, por ello se le desea desde ya que para ese día haya acabado de vender todo y la pase muy feliz rodeado de su esposa, hijos y demás familia.


“Hasta casas para la Barbie llegó a fabricar, hacía lo que le pidieran”, comenta su hija.

De remate


“Papá ¿en cuanto le podemos vender esta mitad de una fruta a ella, en 12? y don José le dice, en $10 mil para que se la lleve”. Por eso en la entrada y sobre una viga al interior del establecimiento están los avisos que indican que los productos estarán en remate ante el cierre definitivo. Lo que no se acabará nunca es la admiración y respeto que inspira en los clientes y visitantes.

La opinión de un comprador


Cuando doña Gloria terminó de empacar lo que había comprado y antes de retirarse de la vitrina, Juan Uribe, le deseó a don José un feliz descanso. Entonces fue abordado por el periódico ¿Por qué viene a comprar aquí? “La verdad fue que salió el aviso del remate de las artesanías y vine a ver qué podía llevar para la casa y conseguí cosas bonitas. Encontré a muy buen precio, don José Javier se portó muy bien con los descuentos y me voy muy contento”.

No hay comentarios