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Se los habrían llevado a ‘trabajar’


Si bien en la mañana de ayer, las autoridades dieron las primeras declaraciones frente a la masacre ocurrida en la vereda Yarumo entre los municipios de Santuario y La Celia, la información dada solo fue una pequeña parte de la delicada situación que se deja entrever, ya que se estaría frente a un caso que reúne la comisión de varios delitos; a esta conclusión se puede llegar tras conocer la versión de algunos familiares de los ya identificados, quienes manifestaron que un grupo delincuencial se los habría llevado y no les permitió volver con vida.



Se pudo constatar que las víctimas llevaban varios meses fuera de sus lugares de residencia y todo indica que mientras estuvieron en poder de un grupo desconocido, los tuvieron en deplorables condiciones, esto lo revela el gran cambio físico que tuvo uno de ellos, todo mientras al aparecer trabajaban en actividades ilícitas. Sumado a las declaraciones de los seres queridos de estos hombres, las autoridades ya cuentan con un testigo que todo indica que se salvó de esta matanza y está en un centro asistencial.

César Augusto Quiceno Duque

Identificados

Alrededor de las 10:00 de la noche del jueves los especialistas en exhumaciones arribaron a la capital risaraldense con los cuatro cadáveres y en la tarde de ayer se empezaron a conocer las identidades; el primero, Carlos Alberto Bernal Osorio, a quien le decían Pelirrojo, nacido en Anserma, Caldas y residente en Santuario, que era investigado por formar parte de una banda que tenía la venta de basuco en el municipio.

El segundo en ser identificado fue César Augusto Quiceno Duque, oriundo de Riofrío, Valle y residente en La Virginia, que ha sido capturado varias veces y hasta ha pagado cárcel por formar parte de la banda del barrio San Carlos. Los otros dos cuerpos serán identificados plenamente el día de hoy por los médicos forenses, pero las indagaciones llevaron a conocer que uno de los que aún permanece como NN es conocido como Pipas.

 
Antes y después de Francisco Javier Uribe Ramírez

Francisco Javier Uribe Ramírez, Pipas de 38 años, era oriundo de Belalcázar, según sus familiares estaba desaparecido desde noviembre del año pasado y la última vez que lo vieron fue en el municipio de La Celia, pero muy destruido ya que al parecer había caído en el consumo de las drogas tras la muerte de su mamá; él también tenía antecedentes por el delito de tráfico de estupefacientes.

Debido a su desaparición en noviembre, allegados empezaron a indagar por él, incluso con su fotografía, pero recibieron varias llamadas por parte de desconocidos, en las cuales les exigían que lo dejaran de buscar, “no lo busquen más, nosotros lo tenemos”, les dijeron, e incluso enviaron fotografías de su estado, las cuales revelaban agotamiento y delgadez.



Recordemos


En la mañana del jueves 22 de febrero, una llamada anónima llegó al municipio de La Virginia avisando de la masacre, al ser un tema tan delicado el coronel Héctor Daniel García, comandante de la Policía de Risaralda se trasladó con gran parte de su personal al lugar para empezar las indagaciones.

La búsqueda inició desde las 10:00 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde, cuando dieron con un barranco gracias a la búsqueda finca por finca hasta encontrar al fondo de un barranco, tierra removida donde estaban los cadáveres, por lo que pidieron el apoyo de las unidades de exhumaciones del CTI, las cuales llegaron hasta el lugar sobre las 5:00 de la tarde hasta y terminaron de sacar los cuerpos a las 8:30 p.m.



Consejo de seguridad


Ayer en la mañana en la Gobernación se llevó a cabo una importante reunión precedida por la máxima autoridad del departamento en la que estuvieron el comandante de la Policía de Risaralda, el director de la Fiscalía, el coronel de la Octava Brigada del Ejército y el teniente coronel del Batallón San Mateo, así como el alcalde de Santuario y demás entidades garantes de los derechos.

Como resultado del análisis de la situación, se creó un grupo investigativo especial entre todas las entidades dedicado solo al tema de la masacre, al mando de un fiscal proveniente de otra ciudad, especializado en homicidios múltiples. Revelaron los intervinientes que se trata de un grupo de delincuencia común organizada, por lo que el gobernador Juan Diego Patiño propuso una recompensa para ayudar a desarticular esta banda.


La cifra

20 millones de pesos es la recompensa que la Gobernación designó por información para esclarecer el caso.


Dato


Las autoridades aseguran que la línea investigativa del caso es muy buena y esperan poder dar resultados pronto en contra de los criminales que le quitaron la vida a estas cuatro personas.


Dato


Al cierre de esta edición se conoció que un Fiscal Especializado de la ciudad de Cali llegó al departamento de Risaralda y hasta estuvo en el lugar de los hechos para encargarse del caso.


Coronel Héctor Daniel García Acevedo - Comandante de la Policía de Risaralda


“Tan pronto tuvimos la alerta de esta llamada se conformó inmediatamente un equipo de Policía Judicial y de Inteligencia que permita esclarecer los motivos de estos hechos”


Miguel Antonio Bedoya - alcalde de Santuario


“Santuario es un municipio muy sano, de muy buena gente y darse cuenta de este tipo de noticias siempre genera dificultad”


Juan Diego Patiño - Gobernador de Risaralda


“Al ser un tema de investigación yo creo que debe ser tocado con guante de seda y estamos a la expectativa de que este grupo especial investigativo pueda generar una declaración contundente”


Dato


Vale la pena recordar que en octubre de 2022 entre La Celia y El Águila fueron asesinados tres hombres dentro de un bus, al parecer como parte de una vendetta entre los Flacos y la Nueva Generación y el 13 de febrero de 2024 ocurrió la masacre de otras tres personas en Ansermanuevo, Valle, también como resultado del enfrentamiento de estas dos organizaciones.



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