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Prisión por robar armado en el semáforo


Un hombre de 29 años señalado de cometer un hurto con un arma neumática en la capital risaraldense, fue capturado y enviado a prisión en las últimas horas, los hechos ocurrieron a plena luz del día muy cerca de la rotonda de la Gobernación.



¿Qué pasó?

Sobre las 5:10 de la tarde una patrulla de la Policías recibió una llamada de la ciudadanía, la persona al otro lado del teléfono les estaba avisando que en la calle 17 con carrera 17 bis había un tipo muy sospechoso como intentando hurtar, el cual fue identificado posteriormente como Wilmar Vargas Larrea.

A los pocos minutos, cuando llegaron los uniformados, este sujeto se percató de su presencia y emprendió la huida con dirección al centro de la ciudad, pero los oficiales pidieron refuerzos y lo interceptaron cuadras más adelante, estos observaron que durante la huida arrojó un arma tipo pistola de aire comprimido.

En la requisa, en un bolsillo le encontraron un teléfono celular marca Xiaomi que no le pertenecía, según los uniformados él mismo les contó que se lo acababa de robar a una señora en un semáforo. Al encender el móvil entró una llamada de la víctima quien se desplazó hasta el lugar de la captura para contar toda su historia.


Audiencia

Durante las audiencias de garantías, la Fiscalía presentó un escrito de acusación contra este hombre por el delito de hurto calificado, en el que él no había aceptado los cargos y luego fue enviado a prisión por ser reincidente en esta misma conducta.


La víctima


Una adulta mayor fue la víctima de este sujeto, ella narró que iba en su carro por la calle 17 con destino a Dosquebradas, por el carril del medio y con las ventanas abiertas; en el semáforo de la carrera 15, el sujeto se acercó y lanzó la mano a la parte baja de la guantera donde tenía su celular, ella alcanzó a agarrarle la mano, pero acto seguido Wilmar le mostró el arma y le dijo “quieta viejita”.


El arma

Las pistolas neumáticas funcionan con aire comprimido, los proyectiles son de metal, pero el rango de daño que pueden hacer es mucho más bajo que el de una traumática.


La cifra

2 millones y medio es el valor del teléfono celular.


Dato


Wilmar, quien es natural de Urrao (Antioquia) y residente del barrio Villavicencio de Pereira, tiene múltiples anotaciones por hurto y entre ellas tres condenas, una de ellas todavía vigente.


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