Un hombre de 91 años que aún se valía por sí mismo, sufrió una fatal caída mientras intentaba arreglar una gotera en el segundo piso de su c...
Un hombre de 91 años que aún se valía por sí mismo, sufrió una fatal caída mientras intentaba arreglar una gotera en el segundo piso de su casa en el barrio Leningrado 2 de Cuba. El accidente casero le costó la vida.

¿Qué pasó?
El jueves 29 de enero, alrededor de las 5:25 de la tarde, Don Mario Arturo Quiroz Tobón, subió una escalera para reparar el techo de su vivienda, ubicada en la manzana 24, casa 336. Sin embargo, en un momento, se resbaló y cayó, golpeándose la cabeza con fuerza. El impacto le provocó un trauma craneoencefálico severo. A pesar de que fue auxiliado de inmediato por sus familiares y trasladado a la Clínica Comfamiliar de Pereira, Don Mario falleció debido a la gravedad de las heridas.
El grupo de criminalística de la Sijín se encargó de la inspección técnica del cuerpo, el cual fue trasladado a Medicina Legal para su correspondiente necropsia.
Vecinos del sector manifestaron que Don Mario era un hombre muy conocido y querido en el barrio, siempre atento y amable. "Le habían advertido que no se subiera allí", dijeron algunos de ellos, lamentando la tragedia. "Era un buen vecino, de toda la vida del barrio".

¿Qué pasó?
El jueves 29 de enero, alrededor de las 5:25 de la tarde, Don Mario Arturo Quiroz Tobón, subió una escalera para reparar el techo de su vivienda, ubicada en la manzana 24, casa 336. Sin embargo, en un momento, se resbaló y cayó, golpeándose la cabeza con fuerza. El impacto le provocó un trauma craneoencefálico severo. A pesar de que fue auxiliado de inmediato por sus familiares y trasladado a la Clínica Comfamiliar de Pereira, Don Mario falleció debido a la gravedad de las heridas.
El grupo de criminalística de la Sijín se encargó de la inspección técnica del cuerpo, el cual fue trasladado a Medicina Legal para su correspondiente necropsia.
Vecinos del sector manifestaron que Don Mario era un hombre muy conocido y querido en el barrio, siempre atento y amable. "Le habían advertido que no se subiera allí", dijeron algunos de ellos, lamentando la tragedia. "Era un buen vecino, de toda la vida del barrio".
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