El Juzgado Tercero Penal de Pereira le puso el tatequieto a Jhonatan Bedoya Salazar, de 37 años, y ordenó su reclusión en un centro carcelar...
El Juzgado Tercero Penal de Pereira le puso el tatequieto a Jhonatan Bedoya Salazar, de 37 años, y ordenó su reclusión en un centro carcelario por agresión física y sexual a su ex compañera sentimental. El sujeto violó todas las medidas restrictivas y de protección.
La medida
Ayer durante la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento en centro carcelario, el fiscal presentó nuevos detalles del caso, argumentando el peligro inminente para la víctima y sus hijos, además de la gravedad de los hechos. El fiscal fue enfático al señalar que lo ocurrido podría considerarse como la cuota inicial de un feminicidio, destacando que Bedoya no acataba las normas ni las leyes.
En una entrevista, la víctima relató que convivió con Bedoya por cerca de 15 años, pero que debido a las constantes agresiones decidió separarse. Ya lo había demandado hace 8 días por violencia intrafamiliar. Además, recordó un incidente ocurrido el 29 de diciembre de 2025, cuando el hombre irrumpió en la casa de la madre para dañar sus pertenencias. La mujer había solicitado medidas de protección y Jhonatan tenía una orden de alejamiento vigente.
El 5 de enero, un día antes de los hechos, la Comisaría de Familia de Pereira solicitó colaboración a la Policía Nacional y una medida de protección especial y permanente para la víctima y para la casa donde reside su madre. Desde hace 5 años la víctima cuenta con medidas de protección, dijo la fiscalía y que a pesar de estas advertencias, Bedoya ignoró las órdenes, incumplió normas y continuó con su conducta agresiva.

La Policía la salvó
Según la Fiscalía, gracias a la pronta llegada de la Policía, se evitó que Jhonatan Bedoya Salazar continuará agrediéndola física y sexualmente. La mujer relató que, cerca de las 5:00 de la tarde del martes 6 de enero, salía de su casa, encarpada y lista para subirse a su moto, cuando su expareja la interceptó y le pidió hablar. Ella se negó, argumentando que ya lo tenía demandado, pero él insistió, pidiéndole que lo llevara hasta la casa de su mamá en el barrio Tokio. La mujer le ofreció 5 mil pesos para que se fuera en bus, pero al darle el dinero, él la agarró del cuello, la tiró al suelo y comenzó a romperle el impermeable, la ropa y la camisa del trabajo.
Mientras ella pedía auxilio, él le tapó la boca para que no gritara más, y le enrolló un cable en el cuello. La víctima le rogó que no la matara y le pidió que pensara en los niños, a lo que él respondió: "¿Usted pensó en mí?". Luego, la empujó hacia atrás, la desnudó y la agredió sexualmente, amenazándola con un cuchillo.
En ese momento, la Policía llegó al lugar y el hombre se vistió rápidamente, diciéndole a la mujer que, si le preguntaban, dijera que solo estaban conversando. Ella se envolvió en una sábana y, al salir a la puerta, contó todo a los oficiales. La Policía lo capturó y esperó a que la víctima se vistiera para poder acompañarla a poner la denuncia correspondiente.
"Siento que pude llegar a matarme, lo sentí ayer que lo intentó hacer", dijo la víctima, refiriéndose a la última agresión que sufrió a manos de Jhonatan Bedoya Salaza
Antecedentes
Jhonatan Bedoya Salazar cuenta con varios antecedentes judiciales. En 2023 fue investigado por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años. En el año 2021, fue condenado a 4 años de prisión por hurto. En 2016, recibió una condena de 6 años por porte ilegal, y en 2015 fue procesado de nuevo por hurto. Su historial delictivo se remonta incluso a 2008, cuando fue condenado por homicidio.
Ayer durante la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento en centro carcelario, el fiscal presentó nuevos detalles del caso, argumentando el peligro inminente para la víctima y sus hijos, además de la gravedad de los hechos. El fiscal fue enfático al señalar que lo ocurrido podría considerarse como la cuota inicial de un feminicidio, destacando que Bedoya no acataba las normas ni las leyes.
En una entrevista, la víctima relató que convivió con Bedoya por cerca de 15 años, pero que debido a las constantes agresiones decidió separarse. Ya lo había demandado hace 8 días por violencia intrafamiliar. Además, recordó un incidente ocurrido el 29 de diciembre de 2025, cuando el hombre irrumpió en la casa de la madre para dañar sus pertenencias. La mujer había solicitado medidas de protección y Jhonatan tenía una orden de alejamiento vigente.
El 5 de enero, un día antes de los hechos, la Comisaría de Familia de Pereira solicitó colaboración a la Policía Nacional y una medida de protección especial y permanente para la víctima y para la casa donde reside su madre. Desde hace 5 años la víctima cuenta con medidas de protección, dijo la fiscalía y que a pesar de estas advertencias, Bedoya ignoró las órdenes, incumplió normas y continuó con su conducta agresiva.

La Policía la salvó
Según la Fiscalía, gracias a la pronta llegada de la Policía, se evitó que Jhonatan Bedoya Salazar continuará agrediéndola física y sexualmente. La mujer relató que, cerca de las 5:00 de la tarde del martes 6 de enero, salía de su casa, encarpada y lista para subirse a su moto, cuando su expareja la interceptó y le pidió hablar. Ella se negó, argumentando que ya lo tenía demandado, pero él insistió, pidiéndole que lo llevara hasta la casa de su mamá en el barrio Tokio. La mujer le ofreció 5 mil pesos para que se fuera en bus, pero al darle el dinero, él la agarró del cuello, la tiró al suelo y comenzó a romperle el impermeable, la ropa y la camisa del trabajo.
Mientras ella pedía auxilio, él le tapó la boca para que no gritara más, y le enrolló un cable en el cuello. La víctima le rogó que no la matara y le pidió que pensara en los niños, a lo que él respondió: "¿Usted pensó en mí?". Luego, la empujó hacia atrás, la desnudó y la agredió sexualmente, amenazándola con un cuchillo.
En ese momento, la Policía llegó al lugar y el hombre se vistió rápidamente, diciéndole a la mujer que, si le preguntaban, dijera que solo estaban conversando. Ella se envolvió en una sábana y, al salir a la puerta, contó todo a los oficiales. La Policía lo capturó y esperó a que la víctima se vistiera para poder acompañarla a poner la denuncia correspondiente.
"Siento que pude llegar a matarme, lo sentí ayer que lo intentó hacer", dijo la víctima, refiriéndose a la última agresión que sufrió a manos de Jhonatan Bedoya Salaza
Antecedentes
Jhonatan Bedoya Salazar cuenta con varios antecedentes judiciales. En 2023 fue investigado por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años. En el año 2021, fue condenado a 4 años de prisión por hurto. En 2016, recibió una condena de 6 años por porte ilegal, y en 2015 fue procesado de nuevo por hurto. Su historial delictivo se remonta incluso a 2008, cuando fue condenado por homicidio.

COMENTARIOS