Lo que empezó como una relación normal terminó convertido en un verdadero infierno. Golpes, amenazas, encierros y persecuciones marcaron la ...
Lo que empezó como una relación normal terminó convertido en un verdadero infierno. Golpes, amenazas, encierros y persecuciones marcaron la vida de Vivian Lucía Quintero Medina, y ahora, tras años de miedo y denuncias, la justicia le cerró la puerta a la impunidad: el fallo contra su agresor ya salió condenatorio.

¿Qué pasó?
Ayer jueves 29 de enero, a las 7:00 de la mañana, el Juzgado 03 Penal Municipal con función de conocimiento de Dosquebradas dio a conocer el sentido del fallo contra Luis Gonzalo Gutiérrez Bonilla, de 47 años, natural de Pereira, a quien halló responsable del delito de violencia intrafamiliar agravada. Aunque el hombre nunca aceptó los cargos, las pruebas hablaron por sí solas y ahora el proceso entra en la etapa de individualización de pena y sentencia.

La historia detrás del fallo
Según se conoció en el proceso, al inicio de la relación entre Luis Gonzalo y Vivian Lucía todo parecía estable; sin embargo, con el paso del tiempo, comenzaron las conductas controladoras, las amenazas y las agresiones, las cuales se fueron intensificando hasta volverse constantes.
Uno de los episodios más graves ocurrió el 20 de julio de 2021, en el sector Bosques de la Acuarela, La Floresta, en Dosquebradas, donde el hoy condenado la golpeó en el rostro y en los brazos; la empujó, intentó ahorcarla y la mantuvo encerrada, quitándole las llaves y el celular para evitar que pidiera ayuda. Vecinos escucharon los gritos y vieron cómo él lanzaba la ropa de la mujer al andén, pero nadie llamó a la Policía.
En otra ocasión, según la denuncia, la amenazó con un cuchillo en la mano. Vivian salió corriendo para huir, pero él la persiguió, la alcanzó, la cargó a la fuerza y la volvió a encerrar.
El terror no terminó con la separación
En una de las últimas agresiones, aprovechando que él salió a trabajar, la mujer recogió sus cosas y se fue definitivamente. Sin embargo, el calvario no terminó ahí. Según la denuncia interpuesta el 4 de abril de 2022, tras la separación comenzaron las amenazas de muerte, la persecución y el acoso.
Luis Gonzalo averiguó dónde trabajaba Vivian, la espiaba para conocer su rutina y llegó incluso a armarle escándalos en su lugar de trabajo, insultándola, y cuando ella intentaba llamar a la Policía, él huía del lugar. El miedo fue tanto que la mujer tuvo que renunciar a su empleo.
Posteriormente, cuando ella se trasladó a vivir a La Riviera Baja, en La Romelia, el hombre llegó hasta la vivienda y rompió vidrios, puertas y parte del techo lanzando piedras, esto la obligó a abandonar el sector.
La violencia siguió
Actualmente, la víctima tiene una nueva pareja desde hace aproximadamente cinco meses. Sin embargo, el agresor continuó con las amenazas y los ataques. Ha agredido físicamente tanto a Vivian como a su actual compañero sentimental, a quienes persigue, insulta y amenaza de muerte. La nueva pareja también tuvo que denunciar los hechos ante las autoridades, asegurando que ha optado por no responder a las agresiones para evitar problemas mayores.
La decisión
El juzgado concluyó que las pruebas, los testimonios y las denuncias fueron claras y coherentes, sin contradicciones entre las versiones entregadas por las víctimas. Por eso, el fallo fue condenatorio, y ahora se realizará la audiencia donde se definirá cuántos años deberá pagar Luis Gonzalo Gutiérrez Bonilla por el infierno que hizo vivir.

¿Qué pasó?
Ayer jueves 29 de enero, a las 7:00 de la mañana, el Juzgado 03 Penal Municipal con función de conocimiento de Dosquebradas dio a conocer el sentido del fallo contra Luis Gonzalo Gutiérrez Bonilla, de 47 años, natural de Pereira, a quien halló responsable del delito de violencia intrafamiliar agravada. Aunque el hombre nunca aceptó los cargos, las pruebas hablaron por sí solas y ahora el proceso entra en la etapa de individualización de pena y sentencia.
La historia detrás del fallo
Según se conoció en el proceso, al inicio de la relación entre Luis Gonzalo y Vivian Lucía todo parecía estable; sin embargo, con el paso del tiempo, comenzaron las conductas controladoras, las amenazas y las agresiones, las cuales se fueron intensificando hasta volverse constantes.
Uno de los episodios más graves ocurrió el 20 de julio de 2021, en el sector Bosques de la Acuarela, La Floresta, en Dosquebradas, donde el hoy condenado la golpeó en el rostro y en los brazos; la empujó, intentó ahorcarla y la mantuvo encerrada, quitándole las llaves y el celular para evitar que pidiera ayuda. Vecinos escucharon los gritos y vieron cómo él lanzaba la ropa de la mujer al andén, pero nadie llamó a la Policía.
En otra ocasión, según la denuncia, la amenazó con un cuchillo en la mano. Vivian salió corriendo para huir, pero él la persiguió, la alcanzó, la cargó a la fuerza y la volvió a encerrar.
El terror no terminó con la separación
En una de las últimas agresiones, aprovechando que él salió a trabajar, la mujer recogió sus cosas y se fue definitivamente. Sin embargo, el calvario no terminó ahí. Según la denuncia interpuesta el 4 de abril de 2022, tras la separación comenzaron las amenazas de muerte, la persecución y el acoso.
Luis Gonzalo averiguó dónde trabajaba Vivian, la espiaba para conocer su rutina y llegó incluso a armarle escándalos en su lugar de trabajo, insultándola, y cuando ella intentaba llamar a la Policía, él huía del lugar. El miedo fue tanto que la mujer tuvo que renunciar a su empleo.
Posteriormente, cuando ella se trasladó a vivir a La Riviera Baja, en La Romelia, el hombre llegó hasta la vivienda y rompió vidrios, puertas y parte del techo lanzando piedras, esto la obligó a abandonar el sector.
La violencia siguió
Actualmente, la víctima tiene una nueva pareja desde hace aproximadamente cinco meses. Sin embargo, el agresor continuó con las amenazas y los ataques. Ha agredido físicamente tanto a Vivian como a su actual compañero sentimental, a quienes persigue, insulta y amenaza de muerte. La nueva pareja también tuvo que denunciar los hechos ante las autoridades, asegurando que ha optado por no responder a las agresiones para evitar problemas mayores.
La decisión
El juzgado concluyó que las pruebas, los testimonios y las denuncias fueron claras y coherentes, sin contradicciones entre las versiones entregadas por las víctimas. Por eso, el fallo fue condenatorio, y ahora se realizará la audiencia donde se definirá cuántos años deberá pagar Luis Gonzalo Gutiérrez Bonilla por el infierno que hizo vivir.
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