Con apenas 19 años y creyéndose muy macho, esta perlita convirtió su propia casa en un infierno. Golpes, insultos y amenazas con cuchillo er...
Con apenas 19 años y creyéndose muy macho, esta perlita convirtió su propia casa en un infierno. Golpes, insultos y amenazas con cuchillo eran el pan de cada día para su mamá, su tía y su abuela.

¿Qué pasó?
La violencia se vivía puertas adentro en una vivienda del municipio de Santa Rosa de Cabal. Allí, un joven identificado con las iniciales M.V.G., de 19 años, natural y residente del barrio San Vicente, venía maltratando física y verbalmente a varios integrantes de su familia, mujeres que ya no aguantaron más y decidieron denunciarlo.
Los hechos salieron a la luz tras las denuncias de su propia progenitora, su tía y su abuela, que aguantaron por meses que el muchacho las golpeaba en diferentes partes del cuerpo, las insultaba con palabras obscenas y las amenazaba con matarlas, generando un ambiente constante de miedo dentro del hogar.
Así era el terror en la casa
Según lo conocido, el joven no solo las agredía físicamente, también las intimidaba de manera permanente, incluso utilizando cuchillos para asustarlas y someterlas. Las agresiones no eran hechos aislados, sino una conducta repetitiva que se venía presentando desde el año 2024, cuando aún era menor de edad.
La captura
La captura se materializó el miércoles 28 de enero de 2026, en la carrera 19 con calle 17, barrio San Vicente, en Santa Rosa de Cabal, gracias a una orden emitida por el Juzgado Primero del Circuito para Adolescentes con función de conocimiento, ya que los hechos por los que fue requerido ocurrieron cuando todavía no había cumplido la mayoría de edad.
Dato
Aunque hoy tiene 19 años, el proceso se origina por hechos cometidos en 2024, cuando aún era menor, razón por la cual fue puesto a disposición del centro de reeducación Marceliano Ossa, en Combia, Pereira.
Los antecedentes
No era la primera vez que este joven tenía problemas con la ley. Registra anotaciones previas por hurto y también por violencia intrafamiliar, lo que demuestra que su comportamiento agresivo no era nuevo ni mucho menos accidental.
La decisión
Tras la captura, el joven quedó a disposición de las autoridades competentes para responder por el delito de violencia intrafamiliar agravada, mientras sus familiares, víctimas de sus constantes agresiones, esperan que esta vez sí haya un alto definitivo al maltrato que venían soportando en silencio.

¿Qué pasó?
La violencia se vivía puertas adentro en una vivienda del municipio de Santa Rosa de Cabal. Allí, un joven identificado con las iniciales M.V.G., de 19 años, natural y residente del barrio San Vicente, venía maltratando física y verbalmente a varios integrantes de su familia, mujeres que ya no aguantaron más y decidieron denunciarlo.
Los hechos salieron a la luz tras las denuncias de su propia progenitora, su tía y su abuela, que aguantaron por meses que el muchacho las golpeaba en diferentes partes del cuerpo, las insultaba con palabras obscenas y las amenazaba con matarlas, generando un ambiente constante de miedo dentro del hogar.
Así era el terror en la casa
Según lo conocido, el joven no solo las agredía físicamente, también las intimidaba de manera permanente, incluso utilizando cuchillos para asustarlas y someterlas. Las agresiones no eran hechos aislados, sino una conducta repetitiva que se venía presentando desde el año 2024, cuando aún era menor de edad.
La captura
La captura se materializó el miércoles 28 de enero de 2026, en la carrera 19 con calle 17, barrio San Vicente, en Santa Rosa de Cabal, gracias a una orden emitida por el Juzgado Primero del Circuito para Adolescentes con función de conocimiento, ya que los hechos por los que fue requerido ocurrieron cuando todavía no había cumplido la mayoría de edad.
Dato
Aunque hoy tiene 19 años, el proceso se origina por hechos cometidos en 2024, cuando aún era menor, razón por la cual fue puesto a disposición del centro de reeducación Marceliano Ossa, en Combia, Pereira.
Los antecedentes
No era la primera vez que este joven tenía problemas con la ley. Registra anotaciones previas por hurto y también por violencia intrafamiliar, lo que demuestra que su comportamiento agresivo no era nuevo ni mucho menos accidental.
La decisión
Tras la captura, el joven quedó a disposición de las autoridades competentes para responder por el delito de violencia intrafamiliar agravada, mientras sus familiares, víctimas de sus constantes agresiones, esperan que esta vez sí haya un alto definitivo al maltrato que venían soportando en silencio.

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