Mientras Pereira y su área metropolitana hablan de seguridad y control, la realidad en las calles muestra otro panorama. Personas en condici...
Mientras Pereira y su área metropolitana hablan de seguridad y control, la realidad en las calles muestra otro panorama. Personas en condición de calle siguen muriendo una tras otra, por sobredosis, enfermedades, violencia y abandono. En muchos casos nadie pregunta, nadie reclama y nadie responde. Este es el recuento de quienes han perdido la vida en lo que va del año.

Los casos
Caso 1 – Dosquebradas
El 2 de enero, en el barrio Guadualito, fue hallado sin vida Cristian David Cardona Henao, de 35 años, natural de Pereira. Era reconocido en el sector por su consumo constante. Según se conoció, habría muerto por una enfermedad asociada a tuberculosis, sumada al consumo de drogas.
Caso 2 – Pereira
El 4 de enero, en la avenida Sur con calle 21, barrio Centenario, justo debajo del puente, fueron asesinados a bala dos hombres en condición de calle. Las víctimas fueron Jesús Antonio Galeano Villada, de aproximadamente 34 años, conocido como Chucho, y Manuel Antonio Rojas Bermúdez, de 53 años, nacido en Guacarí, Valle, conocido como el Ratón. Ambos se dedicaban al reciclaje y permanecían de manera permanente en este sector de la ciudad. En este caso no se trató de sobredosis ni de una muerte natural. Los dos hombres murieron por impactos de arma de fuego, convirtiéndose en las primeras víctimas de la violencia que también golpea a la población habitante de calle en Pereira.
Caso 3 – Dosquebradas
En el barrio El Balso fue hallado Diego Alberto Ramírez Botero, de 47 años, natural de Pereira, reciclador y residente del sector. El cuerpo presentaba perforaciones en ambos brazos, señales que estarían relacionadas con consumo de heroína.
Caso 4 – Dosquebradas
El 13 de enero, en el barrio Guadalupe, fue encontrado sin vida un hombre en condición de calle, conocido en el sector por consumir basuco. Murió en el lugar donde solía permanecer.
Caso 5 – Pereira
El lunes 19 de enero, en la calle 17 con avenida Belalcázar, en una zona verde, fue hallado Yhon Fredy Marín Agudelo, de 42 años, nacido en Montenegro, Quindío, y cedulado en Cali. Tenía un tubo en el cuello, señal de problemas de salud previos, y era consumidor.
Caso 6 – Pereira
El jueves 22 de enero, en el sector Corocito, fue hallado sin vida José Alejandro Agudelo Franco, de 39 años, natural de Pereira. El hombre había sido visto durante todo el día agonizando en la vía. Murió solo.
Caso 7 – Pereira
Ese mismo jueves 22 de enero, ingresó al hospital San Jorge Carlos Javier Ortiz Ramírez, de 41 años, habitante de calle, con quemaduras en cerca del 80 % de su cuerpo. Horas después falleció. Sobre los responsables las autoridades continúan con la investigación.
Casos que siguen en Medicina Legal
Entre los cuerpos que aún permanecen en el Instituto de Medicina Legal se encuentran Manuel Antonio Rojas Bermúdez y José Alejandro Agudelo Franco, ambos sin ser reclamados por familiares.
Casos atendidos desde Armenia, Quindío
Debido a que Medicina Legal de Pereira también recibe casos de otros municipios, se registran:
Bebé indígena de 27 meses, ingresó el 8 de enero, muerte por establecer, hija de Yolanda Antonia.
Luis José Orozco Lopera, de 51 años, natural de Armenia, causa de muerte por establecer.
José Bacilo Hernández, muerte por establecer
Hombre CNI, peatón fallecido en accidente de tránsito.
Hombre CNI, muerte por arma blanca.
¿Qué pasa con los cuerpos no reclamados?
Cuando un cuerpo ingresa a Medicina Legal, todo depende de las condiciones en las que llegue, ya sea en estado de descomposición, como restos óseos o sin documentos. En cualquiera de estos casos se realiza el procedimiento correspondiente y, si con el paso de los días no aparece ningún familiar, el cuerpo permanece entre cuatro y seis meses en las cavas del instituto. Una vez cumplido ese tiempo y ante la ausencia total de reclamantes, Medicina Legal da aviso a la Alcaldía de Pereira, que es la entidad encargada de asumir la sepultura individual del cuerpo, generalmente como NN o no reclamado, quedando todo debidamente registrado. Si después de la sepultura pasan hasta cuatro años sin que nadie reclame, los restos pueden ser exhumados y trasladados a una fosa común. Sin embargo, aunque esto ocurra, los registros nunca se pierden y, si tiempo después aparece algún familiar, este puede solicitar la exhumación siempre y cuando cumpla con los requisitos legales.
Gestión institucional
Q’hubo intentó contactar a la Secretaría de Desarrollo Social y Político de Pereira, dependencia encargada del programa Habitante de Calle, liderada por Marta Cecilia Alzate. Este programa articula acciones con Salud y otras dependencias para atención, afiliación, orientación y acompañamiento.
Sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta oficial sobre qué acciones se están tomando frente a estas muertes.
Dato
A esta realidad se suma que en distintos puntos de Pereira continúan personas en condición de calle consumiendo droga a plena luz del día, sin control visible y con riesgos constantes para su vida.

Los casos
Caso 1 – Dosquebradas
El 2 de enero, en el barrio Guadualito, fue hallado sin vida Cristian David Cardona Henao, de 35 años, natural de Pereira. Era reconocido en el sector por su consumo constante. Según se conoció, habría muerto por una enfermedad asociada a tuberculosis, sumada al consumo de drogas.
Caso 2 – Pereira
El 4 de enero, en la avenida Sur con calle 21, barrio Centenario, justo debajo del puente, fueron asesinados a bala dos hombres en condición de calle. Las víctimas fueron Jesús Antonio Galeano Villada, de aproximadamente 34 años, conocido como Chucho, y Manuel Antonio Rojas Bermúdez, de 53 años, nacido en Guacarí, Valle, conocido como el Ratón. Ambos se dedicaban al reciclaje y permanecían de manera permanente en este sector de la ciudad. En este caso no se trató de sobredosis ni de una muerte natural. Los dos hombres murieron por impactos de arma de fuego, convirtiéndose en las primeras víctimas de la violencia que también golpea a la población habitante de calle en Pereira.
Caso 3 – Dosquebradas
En el barrio El Balso fue hallado Diego Alberto Ramírez Botero, de 47 años, natural de Pereira, reciclador y residente del sector. El cuerpo presentaba perforaciones en ambos brazos, señales que estarían relacionadas con consumo de heroína.
Caso 4 – Dosquebradas
El 13 de enero, en el barrio Guadalupe, fue encontrado sin vida un hombre en condición de calle, conocido en el sector por consumir basuco. Murió en el lugar donde solía permanecer.
Caso 5 – Pereira
El lunes 19 de enero, en la calle 17 con avenida Belalcázar, en una zona verde, fue hallado Yhon Fredy Marín Agudelo, de 42 años, nacido en Montenegro, Quindío, y cedulado en Cali. Tenía un tubo en el cuello, señal de problemas de salud previos, y era consumidor.
Caso 6 – Pereira
El jueves 22 de enero, en el sector Corocito, fue hallado sin vida José Alejandro Agudelo Franco, de 39 años, natural de Pereira. El hombre había sido visto durante todo el día agonizando en la vía. Murió solo.
Caso 7 – Pereira
Ese mismo jueves 22 de enero, ingresó al hospital San Jorge Carlos Javier Ortiz Ramírez, de 41 años, habitante de calle, con quemaduras en cerca del 80 % de su cuerpo. Horas después falleció. Sobre los responsables las autoridades continúan con la investigación.
Casos que siguen en Medicina Legal
Entre los cuerpos que aún permanecen en el Instituto de Medicina Legal se encuentran Manuel Antonio Rojas Bermúdez y José Alejandro Agudelo Franco, ambos sin ser reclamados por familiares.
Casos atendidos desde Armenia, Quindío
Debido a que Medicina Legal de Pereira también recibe casos de otros municipios, se registran:
Bebé indígena de 27 meses, ingresó el 8 de enero, muerte por establecer, hija de Yolanda Antonia.
Luis José Orozco Lopera, de 51 años, natural de Armenia, causa de muerte por establecer.
José Bacilo Hernández, muerte por establecer
Hombre CNI, peatón fallecido en accidente de tránsito.
Hombre CNI, muerte por arma blanca.
¿Qué pasa con los cuerpos no reclamados?
Cuando un cuerpo ingresa a Medicina Legal, todo depende de las condiciones en las que llegue, ya sea en estado de descomposición, como restos óseos o sin documentos. En cualquiera de estos casos se realiza el procedimiento correspondiente y, si con el paso de los días no aparece ningún familiar, el cuerpo permanece entre cuatro y seis meses en las cavas del instituto. Una vez cumplido ese tiempo y ante la ausencia total de reclamantes, Medicina Legal da aviso a la Alcaldía de Pereira, que es la entidad encargada de asumir la sepultura individual del cuerpo, generalmente como NN o no reclamado, quedando todo debidamente registrado. Si después de la sepultura pasan hasta cuatro años sin que nadie reclame, los restos pueden ser exhumados y trasladados a una fosa común. Sin embargo, aunque esto ocurra, los registros nunca se pierden y, si tiempo después aparece algún familiar, este puede solicitar la exhumación siempre y cuando cumpla con los requisitos legales.
Gestión institucional
Q’hubo intentó contactar a la Secretaría de Desarrollo Social y Político de Pereira, dependencia encargada del programa Habitante de Calle, liderada por Marta Cecilia Alzate. Este programa articula acciones con Salud y otras dependencias para atención, afiliación, orientación y acompañamiento.
Sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta oficial sobre qué acciones se están tomando frente a estas muertes.
Dato
A esta realidad se suma que en distintos puntos de Pereira continúan personas en condición de calle consumiendo droga a plena luz del día, sin control visible y con riesgos constantes para su vida.
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