Un adolescente de apenas 15 años de edad, identificado como Daniel Felipe Londoño Tabares, a quien le decían Chinga, fue asesinado a bala en...
Un adolescente de apenas 15 años de edad, identificado como Daniel Felipe Londoño Tabares, a quien le decían Chinga, fue asesinado a bala en un brutal ataque sicarial ocurrido en el municipio de Ansermanuevo, norte del Valle del Cauca.

¿Qué pasó?
Los hechos se registraron hacia las 7:30 de la noche del viernes 23 de enero, cuando el menor se encontraba frente a su vivienda, en el barrio Bolívar, y de un momento a otro llegaron varios sicarios armados que, sin darle oportunidad de reaccionar ni de despedirse de su familia, le dispararon de manera indiscriminada.
Según se conoció, los atacantes habrían utilizado armas de largo y corto alcance, al parecer fusil y pistola, con las que le propinaron más de 30 disparos. El estruendo de la balacera alertó a los vecinos del sector, quienes salieron despavoridos de sus viviendas y se encontraron con una escena desgarradora: el cuerpo del joven tendido en plena calle, en medio de un lago hemático, mientras sus familiares corrían desesperados al ver a su ser querido sin vida.
Mientras agentes de criminalística de la Sijín practicaban la inspección judicial, la comunidad hacía la pregunta obvia ¿por qué un joven de apenas 15 años fue asesinado de una manera tan brutal?
Para las autoridades es claro que se trata de retaliaciones entre grupos ilegales que involucran a los menores de edad en sus actividades y los ponen como ‘carne de cañón’ para sus enemigos.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los móviles de este asesinato y dar con los autores materiales e intelectuales del ataque sicarial.
Los homicidios
Este nuevo hecho de sangre aumenta la preocupación en Ansermanuevo, ya que con esta víctima ya son cinco los homicidios registrados en lo corrido del mes de enero en este municipio. De acuerdo con el balance preliminar, tres de las víctimas son adolescentes y dos son mayores de edad.

¿Qué pasó?
Los hechos se registraron hacia las 7:30 de la noche del viernes 23 de enero, cuando el menor se encontraba frente a su vivienda, en el barrio Bolívar, y de un momento a otro llegaron varios sicarios armados que, sin darle oportunidad de reaccionar ni de despedirse de su familia, le dispararon de manera indiscriminada.
Según se conoció, los atacantes habrían utilizado armas de largo y corto alcance, al parecer fusil y pistola, con las que le propinaron más de 30 disparos. El estruendo de la balacera alertó a los vecinos del sector, quienes salieron despavoridos de sus viviendas y se encontraron con una escena desgarradora: el cuerpo del joven tendido en plena calle, en medio de un lago hemático, mientras sus familiares corrían desesperados al ver a su ser querido sin vida.
Mientras agentes de criminalística de la Sijín practicaban la inspección judicial, la comunidad hacía la pregunta obvia ¿por qué un joven de apenas 15 años fue asesinado de una manera tan brutal?
Para las autoridades es claro que se trata de retaliaciones entre grupos ilegales que involucran a los menores de edad en sus actividades y los ponen como ‘carne de cañón’ para sus enemigos.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los móviles de este asesinato y dar con los autores materiales e intelectuales del ataque sicarial.
Los homicidios
Este nuevo hecho de sangre aumenta la preocupación en Ansermanuevo, ya que con esta víctima ya son cinco los homicidios registrados en lo corrido del mes de enero en este municipio. De acuerdo con el balance preliminar, tres de las víctimas son adolescentes y dos son mayores de edad.
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