Salió de su casa pensando que sería una vuelta rápida, pero nunca regresó. Duber Andrés Ríos Hoyos, de 45 años, reconocido prestamista del m...
Salió de su casa pensando que sería una vuelta rápida, pero nunca regresó. Duber Andrés Ríos Hoyos, de 45 años, reconocido prestamista del municipio de Dosquebradas, fue asesinado a sangre fría y luego abandonado en zona rural.
La angustia para su esposa comenzó cuando Duber no volvió a casa, dejó de contestar llamadas y mensajes. Las horas pasaron y, tras preguntar entre amigos y familiares sin que nadie diera razón de él, la desesperación fue en aumento. Sin respuestas y con el corazón en la mano, la familia acudió a la Fiscalía para denunciar su desaparición, sin saber que su ser amado ya estaba muerto.
¿Qué pasó?
El crimen ocurrió el domingo 14 de diciembre, en horas de la mañana. Según las investigaciones, Duber Andrés recibió 12 puñaladas dentro de un taller mecánico de razón social JYL, ubicado en la carrera 10 con calle 42A del barrio Playa Rica, en Dosquebradas. Tras cometer el brutal ataque, el presunto asesino sacó el cuerpo del lugar y lo abandonó en la vereda Filobonito, zona rural del municipio, donde intentó ocultarlo. Todo habría ocurrido por una deuda, dinero que el agresor le debía a la víctima.
La desaparición
El presunto victimario es un joven de 19 años, trabajador del taller, quien había adquirido una deuda de $1.000.000 con Duber Andrés. Para bajar la cuenta, acordaron que el muchacho le pintaría los rines de su vehículo. Ambos quedaron de encontrarse este domingo a las 7:00 de la mañana en el taller. Duber llegó en su motocicleta para recoger al joven y llevarlo hasta su vivienda. La idea era que luego el muchacho se devolviera al taller en la moto, mientras Duber llevaba su camioneta Kia Sportage blanca para que le hicieran el arreglo.
Las señales que lo delataron
Horas después, cerca de las 9:20 de la mañana, el joven llegó nuevamente al taller para iniciar labores. Otro trabajador notó que tenía sangre en las manos y le preguntó qué le había pasado. El muchacho respondió que se había cortado con una máquina, que iba a su casa y luego volvía. Al preguntarle por Duber y el arreglo del vehículo, el joven aseguró que el prestamista ya se había ido, porque no había llevado una lija y la máquina estaba dañada.
Sin embargo, al abrir el taller, el trabajador encontró rastros de sangre en el lugar y una chaqueta mojada, al parecer, con sangre.
El dolor de la familia
La esposa de Duber, al notar que su esposo no aparecía y no respondía el celular, empezó a llamarlo insistentemente. Desesperada, contactó a familiares y, al no tener noticias, se dirigió hasta el taller. Allí, su mundo se vino abajo: el saco tirado y ensangrentado era de su esposo. Sin dudarlo, acudió a la Fiscalía para denunciar la desaparición.
Recuadro: Se entregó el homicida
Horas después, hacia las 11:00 de la noche de ese mismo domingo, el presunto agresor se presentó voluntariamente en el comando de la Policía de Dosquebradas. Allí confesó los hechos y reveló el lugar exacto donde había dejado el cuerpo sin vida de Duber Andrés Ríos Hoyos. Unidades de criminalística de la Sijín de Pereira realizaron la inspección técnica tanto en el taller donde ocurrió el crimen, como en el lugar del hallazgo.Posteriormente, se desplazaron hasta la vereda Filobonito, donde encontraron el cuerpo con múltiples puñaladas. Fue trasladado a Medicina Legal para la necropsia correspondiente.El joven fue interrogado y será la Fiscalía la que determine si procede con la imputación de cargos, o si queda en libertad mientras se recopilan más pruebas y se solicita una orden de captura en su contra.
Su vida
Duber Andrés Ríos Hoyos era natural de Belalcázar, Caldas, trabajaba como prestamista y vivía junto a su esposa e hijo en el barrio Buenos Aires de Dosquebradas. Era un comerciante muy conocido y apreciado en el municipio, donde hoy su muerte deja dolor, tristeza, rabia e indignación.
La angustia para su esposa comenzó cuando Duber no volvió a casa, dejó de contestar llamadas y mensajes. Las horas pasaron y, tras preguntar entre amigos y familiares sin que nadie diera razón de él, la desesperación fue en aumento. Sin respuestas y con el corazón en la mano, la familia acudió a la Fiscalía para denunciar su desaparición, sin saber que su ser amado ya estaba muerto.
¿Qué pasó?
El crimen ocurrió el domingo 14 de diciembre, en horas de la mañana. Según las investigaciones, Duber Andrés recibió 12 puñaladas dentro de un taller mecánico de razón social JYL, ubicado en la carrera 10 con calle 42A del barrio Playa Rica, en Dosquebradas. Tras cometer el brutal ataque, el presunto asesino sacó el cuerpo del lugar y lo abandonó en la vereda Filobonito, zona rural del municipio, donde intentó ocultarlo. Todo habría ocurrido por una deuda, dinero que el agresor le debía a la víctima.
La desaparición
El presunto victimario es un joven de 19 años, trabajador del taller, quien había adquirido una deuda de $1.000.000 con Duber Andrés. Para bajar la cuenta, acordaron que el muchacho le pintaría los rines de su vehículo. Ambos quedaron de encontrarse este domingo a las 7:00 de la mañana en el taller. Duber llegó en su motocicleta para recoger al joven y llevarlo hasta su vivienda. La idea era que luego el muchacho se devolviera al taller en la moto, mientras Duber llevaba su camioneta Kia Sportage blanca para que le hicieran el arreglo.
Las señales que lo delataron
Horas después, cerca de las 9:20 de la mañana, el joven llegó nuevamente al taller para iniciar labores. Otro trabajador notó que tenía sangre en las manos y le preguntó qué le había pasado. El muchacho respondió que se había cortado con una máquina, que iba a su casa y luego volvía. Al preguntarle por Duber y el arreglo del vehículo, el joven aseguró que el prestamista ya se había ido, porque no había llevado una lija y la máquina estaba dañada.
Sin embargo, al abrir el taller, el trabajador encontró rastros de sangre en el lugar y una chaqueta mojada, al parecer, con sangre.
El dolor de la familia
La esposa de Duber, al notar que su esposo no aparecía y no respondía el celular, empezó a llamarlo insistentemente. Desesperada, contactó a familiares y, al no tener noticias, se dirigió hasta el taller. Allí, su mundo se vino abajo: el saco tirado y ensangrentado era de su esposo. Sin dudarlo, acudió a la Fiscalía para denunciar la desaparición.
Recuadro: Se entregó el homicida
Horas después, hacia las 11:00 de la noche de ese mismo domingo, el presunto agresor se presentó voluntariamente en el comando de la Policía de Dosquebradas. Allí confesó los hechos y reveló el lugar exacto donde había dejado el cuerpo sin vida de Duber Andrés Ríos Hoyos. Unidades de criminalística de la Sijín de Pereira realizaron la inspección técnica tanto en el taller donde ocurrió el crimen, como en el lugar del hallazgo.Posteriormente, se desplazaron hasta la vereda Filobonito, donde encontraron el cuerpo con múltiples puñaladas. Fue trasladado a Medicina Legal para la necropsia correspondiente.El joven fue interrogado y será la Fiscalía la que determine si procede con la imputación de cargos, o si queda en libertad mientras se recopilan más pruebas y se solicita una orden de captura en su contra.
Su vida
Duber Andrés Ríos Hoyos era natural de Belalcázar, Caldas, trabajaba como prestamista y vivía junto a su esposa e hijo en el barrio Buenos Aires de Dosquebradas. Era un comerciante muy conocido y apreciado en el municipio, donde hoy su muerte deja dolor, tristeza, rabia e indignación.


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