El caso del joven encontrado hace cinco meses en una quebrada del municipio industrial no fue un accidente ni un tropiezo nocturno: según la...
El caso del joven encontrado hace cinco meses en una quebrada del municipio industrial no fue un accidente ni un tropiezo nocturno: según la Fiscalía, fue asesinado por dos habitantes de calle que lo conocían, lo llamaron con engaños, lo sujetaron y así lo mataron.

Las capturas
Fueron ubicados y detenidos en plena vía pública. El primero cayó en la carrera 6, frente a la dirección 27-12 del centro de Pereira, donde unidades de la Policía interceptaron a Cristian David Arango Tangarife, alias Tuco, de 29 años, natural de Dosquebradas, vendedor ambulante, habitante de calle. Minutos después, en la avenida Simón Bolívar, frente al número 52-95 de Dosquebradas, fue capturado Andrés Felipe Gómez Gutiérrez, alias Pollo, de 33 años, también habitante de calle, desempleado.
¿Quiénes eran?
Ambos eran, según las autoridades, actores criminales dedicados a homicidios selectivos y guardianes de expendios móviles de heroína y basuco en el sector de Guadualito, una zona donde controlaban la venta de estupefacientes y acumulaban más de doce anotaciones por delitos como homicidio, tentativa de homicidio, hurto, fuga de presos, lesiones, hurto calificado y agravado y tráfico de drogas.
El crimen
El homicidio ocurrió el 15 de julio, hacia las 2:30 de la madrugada, cuando la víctima, Cristian Camilo Valencia Cifuentes, caminaba por el puente que conecta la calle 53, en la avenida Simón Bolívar, con el barrio Santa Teresita. Según la Fiscalía, allí, alias Tuco y alias Pollo, quienes lo conocían, le hicieron señas como si fueran a ofrecerle un pase de basuco. Él se acercó sin imaginar que sería la última vez que alguien lo vería con vida.
En cuanto llegó hasta ellos, lo sujetaron por los brazos y lo llevaron a la mitad del puente, donde comenzó un forcejeo. Según las evidencias recopiladas, Pollo lo mantenía agarrado, mientras Tuco, con un cuchillo en la mano, hacía movimientos amenazantes. La situación escaló al punto de que la víctima terminó colgada de la baranda; antes de que se soltara, según estableció la investigación, le propinaron una puñalada en una pierna. Luego, para lograr que se rindiera, comenzaron a patearle los dedos hasta que finalmente cayó al vacío. Los agresores se alejaron riéndose y caminaron hacia el Morro de Cerro Azul, como si se tratara de una travesura. Horas después, su cuerpo fue hallado sumergido en la quebrada La Soledad.
El hallazgo
El hallazgo del cadáver se dio gracias a un ciudadano que cruzaba por el paso peatonal y, al mirar hacia abajo, notó algo extraño flotando en el agua. Al acercarse confirmó que se trataba de una persona y de inmediato avisó a la Policía. Los uniformados llegaron, verificaron la escena y acordonaron el lugar, pues el cuerpo estaba en una zona de acceso complicado. En coordinación con unidades del CTI, el Cuerpo Oficial de Bomberos logró rescatarlo del río, pero como no portaba ningún documento fue ingresado a Medicina Legal como cuerpo no identificado. Solo un día después, mediante los exámenes correspondientes, se confirmó la verdadera identidad de la víctima.
La audiencia
Durante la audiencia, la Fiscalía 22 Seccional Dosquebradas les imputó a ambos el delito de homicidio agravado, sustentando la gravedad de los hechos y la sevicia con la que actuaron, cargos que no aceptaron. Tras escuchar los argumentos, el juez determinó que los dos capturados debían ser enviados a un centro penitenciario y carcelario mientras avanza el proceso judicial en su contra.

Las capturas
Fueron ubicados y detenidos en plena vía pública. El primero cayó en la carrera 6, frente a la dirección 27-12 del centro de Pereira, donde unidades de la Policía interceptaron a Cristian David Arango Tangarife, alias Tuco, de 29 años, natural de Dosquebradas, vendedor ambulante, habitante de calle. Minutos después, en la avenida Simón Bolívar, frente al número 52-95 de Dosquebradas, fue capturado Andrés Felipe Gómez Gutiérrez, alias Pollo, de 33 años, también habitante de calle, desempleado.
¿Quiénes eran?
Ambos eran, según las autoridades, actores criminales dedicados a homicidios selectivos y guardianes de expendios móviles de heroína y basuco en el sector de Guadualito, una zona donde controlaban la venta de estupefacientes y acumulaban más de doce anotaciones por delitos como homicidio, tentativa de homicidio, hurto, fuga de presos, lesiones, hurto calificado y agravado y tráfico de drogas.
El crimen
El homicidio ocurrió el 15 de julio, hacia las 2:30 de la madrugada, cuando la víctima, Cristian Camilo Valencia Cifuentes, caminaba por el puente que conecta la calle 53, en la avenida Simón Bolívar, con el barrio Santa Teresita. Según la Fiscalía, allí, alias Tuco y alias Pollo, quienes lo conocían, le hicieron señas como si fueran a ofrecerle un pase de basuco. Él se acercó sin imaginar que sería la última vez que alguien lo vería con vida.
En cuanto llegó hasta ellos, lo sujetaron por los brazos y lo llevaron a la mitad del puente, donde comenzó un forcejeo. Según las evidencias recopiladas, Pollo lo mantenía agarrado, mientras Tuco, con un cuchillo en la mano, hacía movimientos amenazantes. La situación escaló al punto de que la víctima terminó colgada de la baranda; antes de que se soltara, según estableció la investigación, le propinaron una puñalada en una pierna. Luego, para lograr que se rindiera, comenzaron a patearle los dedos hasta que finalmente cayó al vacío. Los agresores se alejaron riéndose y caminaron hacia el Morro de Cerro Azul, como si se tratara de una travesura. Horas después, su cuerpo fue hallado sumergido en la quebrada La Soledad.
El hallazgo
El hallazgo del cadáver se dio gracias a un ciudadano que cruzaba por el paso peatonal y, al mirar hacia abajo, notó algo extraño flotando en el agua. Al acercarse confirmó que se trataba de una persona y de inmediato avisó a la Policía. Los uniformados llegaron, verificaron la escena y acordonaron el lugar, pues el cuerpo estaba en una zona de acceso complicado. En coordinación con unidades del CTI, el Cuerpo Oficial de Bomberos logró rescatarlo del río, pero como no portaba ningún documento fue ingresado a Medicina Legal como cuerpo no identificado. Solo un día después, mediante los exámenes correspondientes, se confirmó la verdadera identidad de la víctima.
La audiencia
Durante la audiencia, la Fiscalía 22 Seccional Dosquebradas les imputó a ambos el delito de homicidio agravado, sustentando la gravedad de los hechos y la sevicia con la que actuaron, cargos que no aceptaron. Tras escuchar los argumentos, el juez determinó que los dos capturados debían ser enviados a un centro penitenciario y carcelario mientras avanza el proceso judicial en su contra.
.jpeg)
COMENTARIOS