Los municipios de Risaralda que están por fuera del Área Metropolitana de Pereira han vivido una situación alarmante en este 2025; los homic...
Los municipios de Risaralda que están por fuera del Área Metropolitana de Pereira han vivido una situación alarmante en este 2025; los homicidios siguen subiendo por culpa de la guerra del microtráfico que se metió hasta en las zonas más alejadas. Durante el 2024, en los 11 municipios del departamento se registraron 59 asesinatos. Pero este año la cifra se disparó, ya van 79 casos, lo que marca un aumento del 43,89%. La gente de estas áreas siente el golpe directo, hay desplazamientos, amenazas y hasta control de combos que se pelean las rutas y la venta de droga. Y para completar, varios de los crímenes han sido contra personas conocidas en sus comunidades y hasta contra parejas, lo que aumentó aún más el miedo colectivo.

Cifra de homicidios
Santa Rosa de Cabal
2024: 20 homicidios
2025: 12 homicidios
Variación: reducción del 40%
Marsella
2024: 5
2025: 6
Variación: aumento del 20%
Balboa
2024: 0
2025: 0
Variación: sin cambios
La Celia
2024: 2
2025: 2
Variación: sin cambios
Apía
2024: 3
2025: 5
Variación: aumento del 66,6%
Santuario
2024: 13
2025: 5
Variación: reducción del 61,5%
Pueblo Rico
2024: 2
2025: 6
Variación: aumento del 200%
Belén de Umbría
2024: 10
2025: 18
Variación: aumento del 80%
Mistrató
2024: 2
2025: 19
Variación: aumento del 850%
Guática
2024: 0
2025: 0
Variación: sin cambios
Quinchía
2024: 2
2025: 6
Variación: aumento del 200%
La muerte de Colonia
La caída de alias Colonia destapó el movimiento criminal que se venía tejiendo en el occidente de Risaralda. Este hombre, uno de los emisarios más cercanos a Chiquito Malo, jefe máximo del Clan del Golfo, terminó revelando los planes de expansión que la estructura ilegal venía empujando en esta región. Colonia, cuyo nombre real era Elmer José Fuentes Muñoz, llegó a Risaralda tras escapar de Antioquia, donde había participado en un ataque contra la Fuerza Pública en el municipio de Salgar. Una vez instalado en el occidente risaraldense, la organización lo nombró como encargado de zona, con la tarea de abrir camino para el dominio del Clan del Golfo. Las investigaciones dicen que, desde los primeros meses del año, integrantes de la banda comenzaron a entrar por Jardín y Andes (Antioquia) rumbo al corregimiento de San Antonio del Chamí, buscando crear corredores que les permitieran moverse y controlar territorio sin tropiezos. En medio de ese plan, alias Colonia trató de afianzarse en Mistrató, Belén de Umbría y Apía, sobre todo en las zonas rurales, donde los asesinatos selectivos de expendedores se volvieron su método para imponer miedo y marcar presencia. Pero el cerco policial terminó rompiéndole el libreto. La presión lo obligó a salir de Mistrató y Belén, hasta que llegó a Guática, sitio en el que fue ubicado y dado de baja en un operativo que las autoridades describen como un golpe clave para frenar el avance del Clan del Golfo en la zona.
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El reajuste del Clan
Luego de la caída de alias Colonia, la reorganización dentro del Clan del Golfo no se hizo esperar. Información de inteligencia indica que el mando lo asumió alias el Indio, quien recibe instrucciones directas de Chiquito Malo, el Cura y alias Soldado, todos moviendo los hilos desde Antioquia. La estructura apunta a fortalecer su dominio mediante el tráfico de armas, la presión violenta y los homicidios selectivos contra quienes se niegan a someterse, con el objetivo de quedarse con las rentas ilegales, tanto de la minería clandestina como del negocio de estupefacientes. “Por Belén y Mistrató están tratando de meterse estas estructuras armadas para imponer control. Nuestro personal está desplegado en la zona para frenar su avance”, aseguraron las autoridades.
Su misión
Consolidar rutas
Tomar control territorial
Ejecutar homicidios selectivos
Apoderarse de rentas ilegales
Expandir el dominio del Clan del Golfo
Avances contundentes
Las operaciones conjuntas entre la Policía, el Ejército y la Fiscalía han dejado golpes fuertes contra el Clan del Golfo en Risaralda. Desde enero de 2025, las autoridades vienen siguiendo de cerca los movimientos de esta estructura en la zona rural de San Antonio del Chamí, lo que permitió ubicar, capturar y neutralizar a varios de sus integrantes más peligrosos. Se logró identificar y poner tras las rejas a varios miembros de la subestructura por porte ilegal de armas. A estos sujetos se les incautó material de intendencia y elementos alusivos al componente criminal conocido como Edwin Román Velásquez Valle.
Cabecillas y sicarios capturados
Alias Barbas, jefe de la subestructura, sorprendido con una pistola Glock y dos proveedores de alta capacidad (30 tiros cada uno).
Alias Cuevas, detenido por orden judicial por homicidio en Belén de Umbría.
Alias Richi, también requerido por homicidio y porte ilegal de armas; capturado en Belén.
Alias Simpsons, buscado por homicidio y porte de armas. Lo atraparon en Yopal, Casanare.
Alias Palomo y alias Zarco, ambos fichados como parte del brazo sicarial del componente criminal focalizado.
Neutralización de alias Colonia y tres de sus escoltas en la zona rural de Guática. Este cabecilla había tomado el control tras una reorganización interna junto a alias Cedral, quien cayó en Andes, Antioquia, días antes.
Alias Ever, con más de diez años delinquiendo dentro del Clan del Golfo. Presunto autor intelectual de múltiples homicidios en el occidente risaraldense; detenido en Apía.
Alias Mamita, quien hacía parte del cartel de los más buscados, capturado en zona rural de Mistrató.
Alias el Mono, uno de los objetivos de la operación TEMIS, detenido en Granada, Meta, tras huir del cerco policial.
Alias Darío, señalado integrante del componente criminal focalizado, detenido en Apía.
Alias el Indio, quien había asumido el mando tras la muerte de Colonia y era el supuesto responsable de homicidios selectivos en Mistrató y Belén de Umbría. Lo capturaron en zona rural de Belén, cayó junto a su compañera alias Camila, encargada, según inteligencia, de los registros contables de la estructura.
Otros integrantes del componente sicarial detenidos
Alias Pachelo, presunto cabecilla en Belén de Umbría.
Alias Mono, originario de Frontino, Antioquia, hombre de confianza y seguridad de Pachelo.
Alias Tatam, de Belalcázar (Caldas), señalado sicario en Mistrató.
Alias Menor, de Sucre, supuesto cabecilla en Mistrató. Le figura una anotación por porte y tráfico de armas.
Alias Camilo, de Apartadó, Antioquia, presunto hombre de seguridad en Belén.
Alias Cejas, nacido en Pereira, señalado como expendedor del componente criminal focalizado en Belén.
Interés especial por presencia de La Cordillera
Alias Sornero, presunto integrante del brazo sicarial de la Cordillera, operando bajo órdenes de alias Redbull presunto cabecilla en La Virginia.
Alias Pipa, enviado junto a Sornero para retomar el control de expendios en Belén.
Alias la Chinga, señalado como hombre de seguridad de Sornero y Pipa.
Otros capturados de importancia
Alias Lechuza, acusado de amenazar de muerte a un conductor de la Alcaldía de Santuario, y también de intimidar públicamente a la juez municipal durante una audiencia.
Alias el Tío, quien sería colaborador en la distribución de droga y en la custodia de armas usadas para ejercer dominio en la zona rural.
Dato
En total, ya son más de 58 capturas de integrantes vinculados a esta estructura criminal. Entre ellos hay desde colaboradores que fueron enganchados para mover las rentas ilegales, hasta cabecillas que mandaban en las zonas donde intentaban expandirse. Las autoridades han puesto todas sus capacidades para enfrentar esta amenaza y, a juzgar por los resultados, la estrategia está funcionando, cada operativo ha dejado golpes contundentes que hablan por sí solos y confirman que la ofensiva va con toda.
Lo más buscados
Como parte de la ofensiva, se lanzó un cartel de los más buscados y varias piezas con siluetas de presuntos delincuentes, para que la gente reconozca y entregue información que permita ponerles nombre y rostro a quienes aún se esconden. La estrategia busca que la ciudadanía se vuelva un actor clave en la identificación de los integrantes que siguen moviéndose entre los municipios del occidente risaraldense.
La comunidad
Las autoridades destacaron que el apoyo de la gente ha sido decisivo. Los datos entregados por fuentes humanas permitieron frenar el crecimiento del Clan del Golfo en Risaralda. Estos avances son prueba de que cuando la Policía Nacional, el Ejército, la Fiscalía y las administraciones locales trabajan hombro a hombro, el Estado recupera el control perdido.
El seguimiento
Desde comienzos del 2025, la Policía empezó a rastrear cada movimiento sospechoso en la zona rural de San Antonio del Chamí. No se trataba de rondas de rutina, sino de un seguimiento meticuloso que permitió descifrar cómo alias Colonia, y después alias el Indio, intentaban abrir nuevos corredores desde Jardín y Andes hacia Mistrató, Belén de Umbría y Apía. Ese análisis detallado dejó al descubierto las rutas de tráfico que la estructura pretendía dominar y permitió cerrarles el paso antes de que consolidaran su expansión.

Cifra de homicidios
Santa Rosa de Cabal
2024: 20 homicidios
2025: 12 homicidios
Variación: reducción del 40%
Marsella
2024: 5
2025: 6
Variación: aumento del 20%
Balboa
2024: 0
2025: 0
Variación: sin cambios
La Celia
2024: 2
2025: 2
Variación: sin cambios
Apía
2024: 3
2025: 5
Variación: aumento del 66,6%
Santuario
2024: 13
2025: 5
Variación: reducción del 61,5%
Pueblo Rico
2024: 2
2025: 6
Variación: aumento del 200%
Belén de Umbría
2024: 10
2025: 18
Variación: aumento del 80%
Mistrató
2024: 2
2025: 19
Variación: aumento del 850%
Guática
2024: 0
2025: 0
Variación: sin cambios
Quinchía
2024: 2
2025: 6
Variación: aumento del 200%
La muerte de Colonia
La caída de alias Colonia destapó el movimiento criminal que se venía tejiendo en el occidente de Risaralda. Este hombre, uno de los emisarios más cercanos a Chiquito Malo, jefe máximo del Clan del Golfo, terminó revelando los planes de expansión que la estructura ilegal venía empujando en esta región. Colonia, cuyo nombre real era Elmer José Fuentes Muñoz, llegó a Risaralda tras escapar de Antioquia, donde había participado en un ataque contra la Fuerza Pública en el municipio de Salgar. Una vez instalado en el occidente risaraldense, la organización lo nombró como encargado de zona, con la tarea de abrir camino para el dominio del Clan del Golfo. Las investigaciones dicen que, desde los primeros meses del año, integrantes de la banda comenzaron a entrar por Jardín y Andes (Antioquia) rumbo al corregimiento de San Antonio del Chamí, buscando crear corredores que les permitieran moverse y controlar territorio sin tropiezos. En medio de ese plan, alias Colonia trató de afianzarse en Mistrató, Belén de Umbría y Apía, sobre todo en las zonas rurales, donde los asesinatos selectivos de expendedores se volvieron su método para imponer miedo y marcar presencia. Pero el cerco policial terminó rompiéndole el libreto. La presión lo obligó a salir de Mistrató y Belén, hasta que llegó a Guática, sitio en el que fue ubicado y dado de baja en un operativo que las autoridades describen como un golpe clave para frenar el avance del Clan del Golfo en la zona.
.jpeg)
El reajuste del Clan
Luego de la caída de alias Colonia, la reorganización dentro del Clan del Golfo no se hizo esperar. Información de inteligencia indica que el mando lo asumió alias el Indio, quien recibe instrucciones directas de Chiquito Malo, el Cura y alias Soldado, todos moviendo los hilos desde Antioquia. La estructura apunta a fortalecer su dominio mediante el tráfico de armas, la presión violenta y los homicidios selectivos contra quienes se niegan a someterse, con el objetivo de quedarse con las rentas ilegales, tanto de la minería clandestina como del negocio de estupefacientes. “Por Belén y Mistrató están tratando de meterse estas estructuras armadas para imponer control. Nuestro personal está desplegado en la zona para frenar su avance”, aseguraron las autoridades.
Su misión
Consolidar rutas
Tomar control territorial
Ejecutar homicidios selectivos
Apoderarse de rentas ilegales
Expandir el dominio del Clan del Golfo
Avances contundentes
Las operaciones conjuntas entre la Policía, el Ejército y la Fiscalía han dejado golpes fuertes contra el Clan del Golfo en Risaralda. Desde enero de 2025, las autoridades vienen siguiendo de cerca los movimientos de esta estructura en la zona rural de San Antonio del Chamí, lo que permitió ubicar, capturar y neutralizar a varios de sus integrantes más peligrosos. Se logró identificar y poner tras las rejas a varios miembros de la subestructura por porte ilegal de armas. A estos sujetos se les incautó material de intendencia y elementos alusivos al componente criminal conocido como Edwin Román Velásquez Valle.
Cabecillas y sicarios capturados
Alias Barbas, jefe de la subestructura, sorprendido con una pistola Glock y dos proveedores de alta capacidad (30 tiros cada uno).
Alias Cuevas, detenido por orden judicial por homicidio en Belén de Umbría.
Alias Richi, también requerido por homicidio y porte ilegal de armas; capturado en Belén.
Alias Simpsons, buscado por homicidio y porte de armas. Lo atraparon en Yopal, Casanare.
Alias Palomo y alias Zarco, ambos fichados como parte del brazo sicarial del componente criminal focalizado.
Neutralización de alias Colonia y tres de sus escoltas en la zona rural de Guática. Este cabecilla había tomado el control tras una reorganización interna junto a alias Cedral, quien cayó en Andes, Antioquia, días antes.
Alias Ever, con más de diez años delinquiendo dentro del Clan del Golfo. Presunto autor intelectual de múltiples homicidios en el occidente risaraldense; detenido en Apía.
Alias Mamita, quien hacía parte del cartel de los más buscados, capturado en zona rural de Mistrató.
Alias el Mono, uno de los objetivos de la operación TEMIS, detenido en Granada, Meta, tras huir del cerco policial.
Alias Darío, señalado integrante del componente criminal focalizado, detenido en Apía.
Alias el Indio, quien había asumido el mando tras la muerte de Colonia y era el supuesto responsable de homicidios selectivos en Mistrató y Belén de Umbría. Lo capturaron en zona rural de Belén, cayó junto a su compañera alias Camila, encargada, según inteligencia, de los registros contables de la estructura.
Otros integrantes del componente sicarial detenidos
Alias Pachelo, presunto cabecilla en Belén de Umbría.
Alias Mono, originario de Frontino, Antioquia, hombre de confianza y seguridad de Pachelo.
Alias Tatam, de Belalcázar (Caldas), señalado sicario en Mistrató.
Alias Menor, de Sucre, supuesto cabecilla en Mistrató. Le figura una anotación por porte y tráfico de armas.
Alias Camilo, de Apartadó, Antioquia, presunto hombre de seguridad en Belén.
Alias Cejas, nacido en Pereira, señalado como expendedor del componente criminal focalizado en Belén.
Interés especial por presencia de La Cordillera
Alias Sornero, presunto integrante del brazo sicarial de la Cordillera, operando bajo órdenes de alias Redbull presunto cabecilla en La Virginia.
Alias Pipa, enviado junto a Sornero para retomar el control de expendios en Belén.
Alias la Chinga, señalado como hombre de seguridad de Sornero y Pipa.
Otros capturados de importancia
Alias Lechuza, acusado de amenazar de muerte a un conductor de la Alcaldía de Santuario, y también de intimidar públicamente a la juez municipal durante una audiencia.
Alias el Tío, quien sería colaborador en la distribución de droga y en la custodia de armas usadas para ejercer dominio en la zona rural.
Dato
En total, ya son más de 58 capturas de integrantes vinculados a esta estructura criminal. Entre ellos hay desde colaboradores que fueron enganchados para mover las rentas ilegales, hasta cabecillas que mandaban en las zonas donde intentaban expandirse. Las autoridades han puesto todas sus capacidades para enfrentar esta amenaza y, a juzgar por los resultados, la estrategia está funcionando, cada operativo ha dejado golpes contundentes que hablan por sí solos y confirman que la ofensiva va con toda.
Lo más buscados
Como parte de la ofensiva, se lanzó un cartel de los más buscados y varias piezas con siluetas de presuntos delincuentes, para que la gente reconozca y entregue información que permita ponerles nombre y rostro a quienes aún se esconden. La estrategia busca que la ciudadanía se vuelva un actor clave en la identificación de los integrantes que siguen moviéndose entre los municipios del occidente risaraldense.
La comunidad
Las autoridades destacaron que el apoyo de la gente ha sido decisivo. Los datos entregados por fuentes humanas permitieron frenar el crecimiento del Clan del Golfo en Risaralda. Estos avances son prueba de que cuando la Policía Nacional, el Ejército, la Fiscalía y las administraciones locales trabajan hombro a hombro, el Estado recupera el control perdido.
El seguimiento
Desde comienzos del 2025, la Policía empezó a rastrear cada movimiento sospechoso en la zona rural de San Antonio del Chamí. No se trataba de rondas de rutina, sino de un seguimiento meticuloso que permitió descifrar cómo alias Colonia, y después alias el Indio, intentaban abrir nuevos corredores desde Jardín y Andes hacia Mistrató, Belén de Umbría y Apía. Ese análisis detallado dejó al descubierto las rutas de tráfico que la estructura pretendía dominar y permitió cerrarles el paso antes de que consolidaran su expansión.
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