Un duro golpe sacudió el norte del Valle y parte de Risaralda. Parte de una estructura que movía droga, plata y miedo fue desbaratada tras u...
Un duro golpe sacudió el norte del Valle y parte de Risaralda. Parte de una estructura que movía droga, plata y miedo fue desbaratada tras una ofensiva que dejó a varios de sus integrantes tras las rejas y a otros con el negocio en reestructuración.
La operación
Tras varios meses de seguimiento, las autoridades lograron desarticular al grupo conocido como La Vieja, una banda que operaba al servicio de Los Flacos, señalados de mandar la parada en el Valle y de estar detrás de homicidios selectivos producto de la guerra por el microtráfico. El despliegue se desarrolló de manera simultánea en varios puntos, cerrándoles todas las salidas.
El golpe
En total se realizaron 15 allanamientos, lo que permitió la captura de 12 personas, todas señaladas de estar metidas de lleno en el negocio de la droga. Con estas detenciones se logró frenar una red que se dedicaba a mover estupefacientes tanto a domicilio como en puntos fijos, afectando directamente las finanzas del grupo que los respaldaba.
Dónde operaban
Las diligencias se adelantaron en los barrios Bellavista, Pradera y San Nicolás, en el municipio de Cartago, Valle del Cauca, y también en Puerto Caldas, en Pereira, zonas donde esta banda tenía presencia constante y desde donde movía su mercancía sin mayor problema.
Lo que les hallaron
Durante los procedimientos fueron incautadas 40 dosis y 20 cigarrillos de marihuana, con un peso aproximado de 550 gramos, droga que, según se conoció, estaba lista para ser distribuida en calles y barrios de estos municipios.
La plata
De acuerdo con la investigación, esta estructura le dejaba a Los Flacos ganancias cercanas a los 50 millones de pesos mensuales, producto de la venta de droga. Con estas capturas, ese flujo de dinero ilegal quedó seriamente golpeado.
Las audiencias
En las audiencias salieron a flote varios detalles de la investigación. La Fiscalía pidió medida de aseguramiento para todos los capturados, sin embargo, el juez tomó una decisión mixta: los hombres fueron enviados a centros de reclusión y las mujeres deberán cumplir la medida en sus casas, mientras el proceso continúa.
Con esta operación se debilita una de las estructuras que más ruido venía haciendo en el norte del Valle y Risaralda, golpeando de frente el microtráfico y las rentas criminales que alimentan la violencia en la región.
Tras varios meses de seguimiento, las autoridades lograron desarticular al grupo conocido como La Vieja, una banda que operaba al servicio de Los Flacos, señalados de mandar la parada en el Valle y de estar detrás de homicidios selectivos producto de la guerra por el microtráfico. El despliegue se desarrolló de manera simultánea en varios puntos, cerrándoles todas las salidas.
El golpe
En total se realizaron 15 allanamientos, lo que permitió la captura de 12 personas, todas señaladas de estar metidas de lleno en el negocio de la droga. Con estas detenciones se logró frenar una red que se dedicaba a mover estupefacientes tanto a domicilio como en puntos fijos, afectando directamente las finanzas del grupo que los respaldaba.
Dónde operaban
Las diligencias se adelantaron en los barrios Bellavista, Pradera y San Nicolás, en el municipio de Cartago, Valle del Cauca, y también en Puerto Caldas, en Pereira, zonas donde esta banda tenía presencia constante y desde donde movía su mercancía sin mayor problema.
Lo que les hallaron
Durante los procedimientos fueron incautadas 40 dosis y 20 cigarrillos de marihuana, con un peso aproximado de 550 gramos, droga que, según se conoció, estaba lista para ser distribuida en calles y barrios de estos municipios.
La plata
De acuerdo con la investigación, esta estructura le dejaba a Los Flacos ganancias cercanas a los 50 millones de pesos mensuales, producto de la venta de droga. Con estas capturas, ese flujo de dinero ilegal quedó seriamente golpeado.
Las audiencias
En las audiencias salieron a flote varios detalles de la investigación. La Fiscalía pidió medida de aseguramiento para todos los capturados, sin embargo, el juez tomó una decisión mixta: los hombres fueron enviados a centros de reclusión y las mujeres deberán cumplir la medida en sus casas, mientras el proceso continúa.
Con esta operación se debilita una de las estructuras que más ruido venía haciendo en el norte del Valle y Risaralda, golpeando de frente el microtráfico y las rentas criminales que alimentan la violencia en la región.

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