La tragedia tocó la puerta de una casa humilde donde un abuelito quiso hacer de maestro de obra y terminó perdiendo la vida. Los vecinos aún...
La tragedia tocó la puerta de una casa humilde donde un abuelito quiso hacer de maestro de obra y terminó perdiendo la vida. Los vecinos aún no salen del susto por el fuerte golpe que retumbó en el sector.
La caída
El accidente ocurrió alrededor de las 2:50 de la tarde, dentro de una vivienda ubicada en la manzana B casa 29 del barrio Portal de Las Mercedes, donde vivía José de Jesús Monsalve Hernández, de 72 años. Los vecinos contaron a Q’hubo, el adulto mayor se había subido al techo de su casa, justo sobre la parte de la cocina y la sala, porque quería arreglar unas láminas de zinc.
Le habían dicho que contratara a alguien que le ayudará, incluso un vecino se ofreció a colaborarle, pero don José, terco como él solo, dijo que no iba a pagarle a nadie, que lo haría por su cuenta. En medio de esa valentía, y necedad se montó, pero al parecer se resbaló y cayó dentro de su propia casa. Por la edad, el golpe fue demasiado fuerte para su cuerpo.
El golpe que alertó al barrio
El totazo se escuchó clarito. Los vecinos del frente oyeron el ruido seco y los inquilinos de abajo también salieron corriendo al escucharlo. Como sabían que don José estaba enredado con el techo, enseguida llamaron a los bomberos, quienes ingresaron y pidieron una ambulancia.
El hombre aún estaba con vida cuando lo sacaron y fue trasladado al hospital San Joaquín de Cuba. Los médicos trataron de reanimarlo durante más de veinte minutos, pero los esfuerzos fueron en vano. Treinta minutos después de su ingreso, falleció.
La víctima
José de Jesús Monsalve Hernández tenía 72 años, era padre de dos hijos, un hombre y una mujer. Aunque tenía pareja, no vivían juntos, pero seguían siendo marido y mujer. Vivía solo en su casa, donde siempre se le veía barriendo, arreglando cosas y conversando con los vecinos. Era un abuelito terco, un poquito cascarrabias, pero querido por todos en el sector.
Su compañera sentimental llegó al hospital cuando ya todo estaba consumado. La mujer, también de edad, estaba desconsolada, lloraba sin parar y no podía creer lo que había pasado.
El levantamiento
Al hospital llegó el personal del CTI para realizar el levantamiento del cuerpo, llevarlo a Medicina Legal y adelantar las diligencias que por ley corresponden.
El accidente ocurrió alrededor de las 2:50 de la tarde, dentro de una vivienda ubicada en la manzana B casa 29 del barrio Portal de Las Mercedes, donde vivía José de Jesús Monsalve Hernández, de 72 años. Los vecinos contaron a Q’hubo, el adulto mayor se había subido al techo de su casa, justo sobre la parte de la cocina y la sala, porque quería arreglar unas láminas de zinc.
Le habían dicho que contratara a alguien que le ayudará, incluso un vecino se ofreció a colaborarle, pero don José, terco como él solo, dijo que no iba a pagarle a nadie, que lo haría por su cuenta. En medio de esa valentía, y necedad se montó, pero al parecer se resbaló y cayó dentro de su propia casa. Por la edad, el golpe fue demasiado fuerte para su cuerpo.
El golpe que alertó al barrio
El totazo se escuchó clarito. Los vecinos del frente oyeron el ruido seco y los inquilinos de abajo también salieron corriendo al escucharlo. Como sabían que don José estaba enredado con el techo, enseguida llamaron a los bomberos, quienes ingresaron y pidieron una ambulancia.
El hombre aún estaba con vida cuando lo sacaron y fue trasladado al hospital San Joaquín de Cuba. Los médicos trataron de reanimarlo durante más de veinte minutos, pero los esfuerzos fueron en vano. Treinta minutos después de su ingreso, falleció.
La víctima
José de Jesús Monsalve Hernández tenía 72 años, era padre de dos hijos, un hombre y una mujer. Aunque tenía pareja, no vivían juntos, pero seguían siendo marido y mujer. Vivía solo en su casa, donde siempre se le veía barriendo, arreglando cosas y conversando con los vecinos. Era un abuelito terco, un poquito cascarrabias, pero querido por todos en el sector.
Su compañera sentimental llegó al hospital cuando ya todo estaba consumado. La mujer, también de edad, estaba desconsolada, lloraba sin parar y no podía creer lo que había pasado.
El levantamiento
Al hospital llegó el personal del CTI para realizar el levantamiento del cuerpo, llevarlo a Medicina Legal y adelantar las diligencias que por ley corresponden.

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