Muchas veces la soledad es buena compañía, pero otras se convierte en el peor enemigo que puede tener una persona. Estar solo entre cuatro p...
Muchas veces la soledad es buena compañía, pero otras se convierte en el peor enemigo que puede tener una persona. Estar solo entre cuatro paredes, sin nadie con quien hablar, puede ser un silencio que grita por dentro. Así vivía Nando, y ese encierro de días y noches terminó hundiéndolo en la depresión.

El hallazgo
Todo ocurrió a las 7:22 de la noche del martes 11 de noviembre, en una vivienda ubicada en la carrera 7 N.º 2E-81 del barrio Alfonso López, donde fue hallado sin vida Fernando Cardona López, de 75 años, natural de Armero Guayabal, Tolima, cedulado en Cartago, pensionado y divorciado. Su familia y vecinos le decían con cariño Nando, un hombre amable, deportista y querido en el barrio.
Lo encontró su hija
La central de radios envió a la patrulla 9 a verificar un posible caso. Al llegar, los uniformados se entrevistaron con la hija del adulto mayor, quien, contó que había intentado comunicarse con su padre durante toda la tarde, pero él no respondía. Preocupada, decidió ir hasta su casa. Al entrar, se encontró con la peor escena, su papá estaba sin vida en una puerta del patio.
Vivía solo con sus animales
Nando vivía acompañado únicamente por sus gatos y sus perros, a quienes cuidaba como si fueran su familia. Aunque su hija lo visitaba de vez en cuando, tal vez no era suficiente. La soledad, poco a poco, lo fue consumiendo, hasta que finalmente decidió acabar con su vida. Al parecer, él venía con episodios de depresión y solía decir que se sentía solo.
Un hombre activo y querido
A pesar de su edad, Nando era un hombre muy activo. Practicaba deporte, salía a caminar y había trabajado muchos años en una reconocida empresa de Dosquebradas. Sus sobrinos lo recuerdan como “el mejor tío del mundo”. Hoy, todos lamentan profundamente su partida tan inesperada.
El levantamiento
El Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía llegó al sitio para realizar la inspección técnica y el levantamiento del cuerpo, el cual fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde los médicos forenses realizaron la necropsia que por ley corresponde. Posteriormente, su cuerpo fue entregado a sus familiares para darle el último adiós y una cristiana sepultura.
Dato
Nando estaba atravesando una fuerte depresión producto de la soledad. Vivir solo puede ser tranquilo, pero también puede volverse una carga muy pesada.

El hallazgo
Todo ocurrió a las 7:22 de la noche del martes 11 de noviembre, en una vivienda ubicada en la carrera 7 N.º 2E-81 del barrio Alfonso López, donde fue hallado sin vida Fernando Cardona López, de 75 años, natural de Armero Guayabal, Tolima, cedulado en Cartago, pensionado y divorciado. Su familia y vecinos le decían con cariño Nando, un hombre amable, deportista y querido en el barrio.
Lo encontró su hija
La central de radios envió a la patrulla 9 a verificar un posible caso. Al llegar, los uniformados se entrevistaron con la hija del adulto mayor, quien, contó que había intentado comunicarse con su padre durante toda la tarde, pero él no respondía. Preocupada, decidió ir hasta su casa. Al entrar, se encontró con la peor escena, su papá estaba sin vida en una puerta del patio.
Vivía solo con sus animales
Nando vivía acompañado únicamente por sus gatos y sus perros, a quienes cuidaba como si fueran su familia. Aunque su hija lo visitaba de vez en cuando, tal vez no era suficiente. La soledad, poco a poco, lo fue consumiendo, hasta que finalmente decidió acabar con su vida. Al parecer, él venía con episodios de depresión y solía decir que se sentía solo.
Un hombre activo y querido
A pesar de su edad, Nando era un hombre muy activo. Practicaba deporte, salía a caminar y había trabajado muchos años en una reconocida empresa de Dosquebradas. Sus sobrinos lo recuerdan como “el mejor tío del mundo”. Hoy, todos lamentan profundamente su partida tan inesperada.
El levantamiento
El Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía llegó al sitio para realizar la inspección técnica y el levantamiento del cuerpo, el cual fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde los médicos forenses realizaron la necropsia que por ley corresponde. Posteriormente, su cuerpo fue entregado a sus familiares para darle el último adiós y una cristiana sepultura.
Dato
Nando estaba atravesando una fuerte depresión producto de la soledad. Vivir solo puede ser tranquilo, pero también puede volverse una carga muy pesada.

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