La alegría del fin de semana terminó bañada en sangre. Dos viejos amigos que disfrutaban una tarde de música y trago en la famosa viejoteca ...
La alegría del fin de semana terminó bañada en sangre. Dos viejos amigos que disfrutaban una tarde de música y trago en la famosa viejoteca El Despecho fueron sorprendidos por los sicarios que entraron disparando sin decir palabra.

El ataque
El atentado sicarial ocurrió el domingo 9 de noviembre, hacia las 3:20 de la tarde, dentro del local comercial, ubicado en la zona céntrica del municipio de Alcalá. En el sitio había varios clientes disfrutando de la tarde, entre ellos dos parceros de años, José Julier Quintero Ramírez, de 50 años, conocido como Broca, y Luis Carlos Vargas Pinzón, de 55, apodado la Tetona.

Según testigos, los asesinos llegaron en moto, se bajaron y, como si fueran clientes más, entraron y fueron directo a la mesa donde estaban los dos amigos y abrieron fuego sin compasión. Los disparos retumbaron dentro del local, la gente gritó y corrió para salvarse, mientras los sicarios escapaban a toda velocidad rumbo desconocido.

El horror
Cuando la Policía llegó, encontró la escena convertida en un caos. Los cuerpos de los dos hombres yacían entre un charco de sangre, mientras los curiosos se agolpaban a mirar. De inmediato acordonaron la zona y dieron aviso al CTI de la Fiscalía. Los funcionarios realizaron la inspección técnica del sitio y de los cuerpos, que presentaban varios impactos de bala en diferentes partes.

El ataque
El atentado sicarial ocurrió el domingo 9 de noviembre, hacia las 3:20 de la tarde, dentro del local comercial, ubicado en la zona céntrica del municipio de Alcalá. En el sitio había varios clientes disfrutando de la tarde, entre ellos dos parceros de años, José Julier Quintero Ramírez, de 50 años, conocido como Broca, y Luis Carlos Vargas Pinzón, de 55, apodado la Tetona.

Según testigos, los asesinos llegaron en moto, se bajaron y, como si fueran clientes más, entraron y fueron directo a la mesa donde estaban los dos amigos y abrieron fuego sin compasión. Los disparos retumbaron dentro del local, la gente gritó y corrió para salvarse, mientras los sicarios escapaban a toda velocidad rumbo desconocido.

El horror
Cuando la Policía llegó, encontró la escena convertida en un caos. Los cuerpos de los dos hombres yacían entre un charco de sangre, mientras los curiosos se agolpaban a mirar. De inmediato acordonaron la zona y dieron aviso al CTI de la Fiscalía. Los funcionarios realizaron la inspección técnica del sitio y de los cuerpos, que presentaban varios impactos de bala en diferentes partes.
El levantamiento
Los cadáveres fueron trasladados a Medicina Legal de Cartago, donde el lunes en la tarde fueron entregados a sus familiares. Ambos serán sepultados en Alcalá, su tierra natal, donde familiares y amigos los despedirán este martes con profundo dolor.
Dato
Según las autoridades, este nuevo doble homicidio estaría relacionado con ajustes de cuentas o viejas rencillas. Por ahora, se adelantan las investigaciones para evitar que la muerte de estos dos amigos quede en la impunidad, como tantas otras que estremecen el norte del Valle.
Los cadáveres fueron trasladados a Medicina Legal de Cartago, donde el lunes en la tarde fueron entregados a sus familiares. Ambos serán sepultados en Alcalá, su tierra natal, donde familiares y amigos los despedirán este martes con profundo dolor.
Dato
Según las autoridades, este nuevo doble homicidio estaría relacionado con ajustes de cuentas o viejas rencillas. Por ahora, se adelantan las investigaciones para evitar que la muerte de estos dos amigos quede en la impunidad, como tantas otras que estremecen el norte del Valle.

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