En el municipio belumbrense la gente siempre dice que “por aquí no pasa nada”, pero cuando pasa, pasa feo. Y ayer la muestra fue un hombre d...
En el municipio belumbrense la gente siempre dice que “por aquí no pasa nada”, pero cuando pasa, pasa feo. Y ayer la muestra fue un hombre dentro de su propia casa con un balazo en la frente, sin ruido, sin pelea y sin un solo vecino que haya visto algo.
¿Qué pasó?
El caso ocurrió ayer, en el barrio Villa Los Rosales, exactamente en la carrera 8A con calle 11A, donde la comunidad llamó diciendo que dentro de una residencia había un hombre herido con arma de fuego.
Cuando la Policía llegó y revisó la casa, se encontraron con la escena, era
Maicol Augusto Orozco Arias, de 34 años, tirado en el piso y con un disparo en la cabeza. La muerte fue inmediata.
Las investigaciones ya se están moviendo porque en el barrio nadie vio ni escuchó nada. No se sabe si fue uno o si fueron dos los que llegaron a buscar a Maicol, o si él estaba reunido con alguien cuando todo pasó. Aquí nadie habla, nadie dice nada y todo quedó en un silencio que solo empeora la cosa.
Los antecedentes que cargaba
Maicol tenía anotaciones por amenazas contra defensor de derechos humanos y servidor público, lesiones personales y violencia intrafamiliar. Y además tenía 6 medidas correctivas, peleas y riñas que alteraban la tranquilidad, irrespeto y comportamientos que afectan la convivencia, acciones que ponían en riesgo a otras personas y comportamientos que comprometían la seguridad y la tranquilidad.
El levantamiento
La Policía llegó, acordonó el sitio y dejó todo en manos de la Sijín, que fue la encargada de hacer la inspección y el levantamiento del cadáver.
El cuerpo fue llevado al Instituto de Medicina Legal para la necropsia correspondiente.
Dato
Según las primeras hipótesis, este crimen tendría relación con temas de droga, línea que ya está siendo investigada.
Cifra
16 homicidios en lo que va del año.
¿Qué pasó?
El caso ocurrió ayer, en el barrio Villa Los Rosales, exactamente en la carrera 8A con calle 11A, donde la comunidad llamó diciendo que dentro de una residencia había un hombre herido con arma de fuego.
Cuando la Policía llegó y revisó la casa, se encontraron con la escena, era
Maicol Augusto Orozco Arias, de 34 años, tirado en el piso y con un disparo en la cabeza. La muerte fue inmediata.
Las investigaciones ya se están moviendo porque en el barrio nadie vio ni escuchó nada. No se sabe si fue uno o si fueron dos los que llegaron a buscar a Maicol, o si él estaba reunido con alguien cuando todo pasó. Aquí nadie habla, nadie dice nada y todo quedó en un silencio que solo empeora la cosa.
Los antecedentes que cargaba
Maicol tenía anotaciones por amenazas contra defensor de derechos humanos y servidor público, lesiones personales y violencia intrafamiliar. Y además tenía 6 medidas correctivas, peleas y riñas que alteraban la tranquilidad, irrespeto y comportamientos que afectan la convivencia, acciones que ponían en riesgo a otras personas y comportamientos que comprometían la seguridad y la tranquilidad.
El levantamiento
La Policía llegó, acordonó el sitio y dejó todo en manos de la Sijín, que fue la encargada de hacer la inspección y el levantamiento del cadáver.
El cuerpo fue llevado al Instituto de Medicina Legal para la necropsia correspondiente.
Dato
Según las primeras hipótesis, este crimen tendría relación con temas de droga, línea que ya está siendo investigada.
Cifra
16 homicidios en lo que va del año.

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