Un hombre que iba tranquilo de pasajero en un bus, traía en su equipaje diez frascos de ketamina y, por si fuera poco, una botella de gaseos...
Un hombre que iba tranquilo de pasajero en un bus, traía en su equipaje diez frascos de ketamina y, por si fuera poco, una botella de gaseosa llena de la misma sustancia.

¿Qué pasó?
Según las autoridades, el operativo se realizó en la vía Andalucía - Ye de Cerritos, en el sector del Peaje. Durante labores de registro y control, los uniformados detuvieron un vehículo de servicio público y revisaron el equipaje de los pasajeros.
Ahí fue cuando descubrieron que Víctor Ayala Mora, natural de Pasto, llevaba en su bolso diez frascos de ketamina marca Soloket, cada uno de 100 ml, y además una botella plástica de gaseosa que contenía aproximadamente tres litros del mismo químico.
La jugada
El hombre pensó que podía pasar desapercibido, pues había rellenado la botella hasta el tope con la sustancia, imitando el color de una gaseosa, pero ese fue su error. Los policías notaron que la botella venía mucho más llena de lo normal, algo que levantó sospechas. Al destaparla, el líquido no tenía olor ni gas.
Al verificarla, confirmaron que se trataba de ketamina, usada en anestesia veterinaria, pero también para la preparación del Tusibí.
Dato
El capturado y la sustancia incautada fueron dejados a disposición de la Fiscalía, por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, insumos o precursores.

¿Qué pasó?
Según las autoridades, el operativo se realizó en la vía Andalucía - Ye de Cerritos, en el sector del Peaje. Durante labores de registro y control, los uniformados detuvieron un vehículo de servicio público y revisaron el equipaje de los pasajeros.
Ahí fue cuando descubrieron que Víctor Ayala Mora, natural de Pasto, llevaba en su bolso diez frascos de ketamina marca Soloket, cada uno de 100 ml, y además una botella plástica de gaseosa que contenía aproximadamente tres litros del mismo químico.
La jugada
El hombre pensó que podía pasar desapercibido, pues había rellenado la botella hasta el tope con la sustancia, imitando el color de una gaseosa, pero ese fue su error. Los policías notaron que la botella venía mucho más llena de lo normal, algo que levantó sospechas. Al destaparla, el líquido no tenía olor ni gas.
Al verificarla, confirmaron que se trataba de ketamina, usada en anestesia veterinaria, pero también para la preparación del Tusibí.
Dato
El capturado y la sustancia incautada fueron dejados a disposición de la Fiscalía, por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, insumos o precursores.
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