El minero José Miguel Góez, de 32 años, resultó gravemente herido luego de que un taco de explosivo artesanal le explotara en el sector Puer...
El minero José Miguel Góez, de 32 años, resultó gravemente herido luego de que un taco de explosivo artesanal le explotara en el sector Puerto Oro, en Río Chamí, zona rural de Mistrató, a unas 17 horas del casco urbano. Por la lejanía del sitio y las difíciles condiciones del terreno, el traslado hasta un hospital fue una odisea.


¿Qué pasó?
El accidente ocurrió a eso de las 7:00 de la mañana del martes 4 de noviembre, según contó su compañero Eduard Ospina Castrillón, el hombre estaba manipulando un taco de ‘clorato’, una mezcla casera de pólvora negra, que pretendía usar para detonar una roca, pero el artefacto explotó antes de tiempo, causándole lesiones de gravedad.
El estallido lo dejó con una herida profunda en el cuello por metralla, afectación en la tráquea, quemaduras extensas en la cara, daño en los ojos y en la boca, además de una mano destrozada con varios dedos amputados.
Debido a lo remoto del lugar, pasaron 17 horas antes de que lograran trasladarlo hasta el hospital local de Mistrató, donde fue estabilizado y remitido al hospital San Jorge de Pereira.
Dato
José Miguel Góez, natural de Buga, Valle del Cauca, de 32 años, vive en Ulloa y se dedica a la minería artesanal. Vive en unión libre y, según los médicos, llegó consciente pero en estado crítico.
Dato
El explosivo usado, conocido como ‘clorato’, es una mezcla artesanal de pólvora negra altamente inestable que suele manipularse en las minas ilegales. Según los expertos, una mínima chispa o un golpe mal dado puede convertirla en una bomba mortal.
El accidente ocurrió a eso de las 7:00 de la mañana del martes 4 de noviembre, según contó su compañero Eduard Ospina Castrillón, el hombre estaba manipulando un taco de ‘clorato’, una mezcla casera de pólvora negra, que pretendía usar para detonar una roca, pero el artefacto explotó antes de tiempo, causándole lesiones de gravedad.
El estallido lo dejó con una herida profunda en el cuello por metralla, afectación en la tráquea, quemaduras extensas en la cara, daño en los ojos y en la boca, además de una mano destrozada con varios dedos amputados.
Debido a lo remoto del lugar, pasaron 17 horas antes de que lograran trasladarlo hasta el hospital local de Mistrató, donde fue estabilizado y remitido al hospital San Jorge de Pereira.
Dato
José Miguel Góez, natural de Buga, Valle del Cauca, de 32 años, vive en Ulloa y se dedica a la minería artesanal. Vive en unión libre y, según los médicos, llegó consciente pero en estado crítico.
Dato
El explosivo usado, conocido como ‘clorato’, es una mezcla artesanal de pólvora negra altamente inestable que suele manipularse en las minas ilegales. Según los expertos, una mínima chispa o un golpe mal dado puede convertirla en una bomba mortal.
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