Julián Andrés Santa Varios son los personajes del deporte risaraldense que no nacieron en nuestro departamento pero la vida los ubicó aquí y...

Julián Andrés Santa
Varios son los personajes del deporte risaraldense que no nacieron en nuestro departamento pero la vida los ubicó aquí y han ido construyendo un importante legado como sucede con el entrenador de baloncesto Jhon Jairo Díaz, nacido hace 57 años en La Victoria, Valle del Cauca pero con más de 40 años vinculado al deporte de la pelota naranja, formando a los nuevos talentos y sobre todo, a personas con valores. Aún continúa trabajando con el colegio Pablo Sexto de Dosquebradas y hace parte de la comisión técnica de la Liga de Risaralda.
Llegó por casualidad
“Desde los 14 años jugaba fútbol y era también selección Risaralda. De un momento a otro un primo me invitó a jugar baloncesto. Recordemos que en la década de los 80, el baloncesto estaba determinado más para las niñas y yo decía que no, porque los hombres jugábamos era fútbol y fútbol sala, entonces me dijo “camine que eso es muy chévere”. Me convenció y le juro, fue sino lanzar ese balón y me enamoré. Desde ahí ya me dediqué de lleno al baloncesto”.
Aprendió viendo a otros
“Desafortunadamente para mi época no existían entrenadores como ahora, entonces me tocó aprender a ojo. Iba los domingos a ver jugar en Santa Isabel a los mejores jugadores del departamento y yo me ponía a copiar lo que ellos hacían, por lo que hasta los 17 años más o menos no tuve un entrenador. Me iba a practicar lo que escribía, con muchas muchas dificultades y con muchos errores pero ahí empezó mi trayectoria en el baloncesto”.
El Pablo Sexto
“En 1991 un coordinador necesitaba un profesor de educación física y como yo era monitor de la liga de baloncesto me llamó y yo lo vi como una oportunidad nueva, entonces empecé en la Universidad Tecnológica a estudiar licenciatura y a trabajar con los niños en el colegio. Desde ahí creé el club deportivo que en este momento es el más antiguo de la región al ya tener 34 años”.
“Un estilo de vida”
“Siempre le digo a mis estudiantes que el baloncesto no es un deporte, es un estilo de vida. Yo trato de enseñarles la filosofía de que ganemos o perdamos, no tomemos al rival como un enemigo, sino como un compañero más de cancha, que lo que pasa en la cancha, se queda ahí y tratamos de hacerles entender a los muchachos la filosofía del ganar y el perder. Muchas veces se pierde, pero no importa, como dice Maturana, 'perder también es ganar un poco'”.
¿Algo pendiente por cumplir?
“En este momento ya estamos viviendo lo que me faltaba que eran los encuentros a nivel sudamericano e internacional. El Pablo Sexto hace parte de un proyecto que se llama la Fusión Latinoamericana y tenemos en cada país a un delegado. El año pasado tuve la oportunidad de reunir a los compañeros de Ecuador y Guatemala e hicimos un triangular en el colegio a nivel internacional. Estamos proyectando cada año una visita”, puntualiza el entrenador Jhon Jairo Díaz, toda una institución del baloncesto no solo en Dosquebradas, sino en Risaralda.
Dato:
“Todavía me juego cinco torneos nacionales en mi categoría de los Maxis”, agrega el profesor Díaz.
Varios son los personajes del deporte risaraldense que no nacieron en nuestro departamento pero la vida los ubicó aquí y han ido construyendo un importante legado como sucede con el entrenador de baloncesto Jhon Jairo Díaz, nacido hace 57 años en La Victoria, Valle del Cauca pero con más de 40 años vinculado al deporte de la pelota naranja, formando a los nuevos talentos y sobre todo, a personas con valores. Aún continúa trabajando con el colegio Pablo Sexto de Dosquebradas y hace parte de la comisión técnica de la Liga de Risaralda.
Llegó por casualidad
“Desde los 14 años jugaba fútbol y era también selección Risaralda. De un momento a otro un primo me invitó a jugar baloncesto. Recordemos que en la década de los 80, el baloncesto estaba determinado más para las niñas y yo decía que no, porque los hombres jugábamos era fútbol y fútbol sala, entonces me dijo “camine que eso es muy chévere”. Me convenció y le juro, fue sino lanzar ese balón y me enamoré. Desde ahí ya me dediqué de lleno al baloncesto”.
Aprendió viendo a otros
“Desafortunadamente para mi época no existían entrenadores como ahora, entonces me tocó aprender a ojo. Iba los domingos a ver jugar en Santa Isabel a los mejores jugadores del departamento y yo me ponía a copiar lo que ellos hacían, por lo que hasta los 17 años más o menos no tuve un entrenador. Me iba a practicar lo que escribía, con muchas muchas dificultades y con muchos errores pero ahí empezó mi trayectoria en el baloncesto”.
El Pablo Sexto
“En 1991 un coordinador necesitaba un profesor de educación física y como yo era monitor de la liga de baloncesto me llamó y yo lo vi como una oportunidad nueva, entonces empecé en la Universidad Tecnológica a estudiar licenciatura y a trabajar con los niños en el colegio. Desde ahí creé el club deportivo que en este momento es el más antiguo de la región al ya tener 34 años”.
“Un estilo de vida”
“Siempre le digo a mis estudiantes que el baloncesto no es un deporte, es un estilo de vida. Yo trato de enseñarles la filosofía de que ganemos o perdamos, no tomemos al rival como un enemigo, sino como un compañero más de cancha, que lo que pasa en la cancha, se queda ahí y tratamos de hacerles entender a los muchachos la filosofía del ganar y el perder. Muchas veces se pierde, pero no importa, como dice Maturana, 'perder también es ganar un poco'”.
¿Algo pendiente por cumplir?
“En este momento ya estamos viviendo lo que me faltaba que eran los encuentros a nivel sudamericano e internacional. El Pablo Sexto hace parte de un proyecto que se llama la Fusión Latinoamericana y tenemos en cada país a un delegado. El año pasado tuve la oportunidad de reunir a los compañeros de Ecuador y Guatemala e hicimos un triangular en el colegio a nivel internacional. Estamos proyectando cada año una visita”, puntualiza el entrenador Jhon Jairo Díaz, toda una institución del baloncesto no solo en Dosquebradas, sino en Risaralda.
Dato:
“Todavía me juego cinco torneos nacionales en mi categoría de los Maxis”, agrega el profesor Díaz.
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