Después de casi ocho años de audiencias, aplazamientos y espera, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Pereira decidió decl...
Después de casi ocho años de audiencias, aplazamientos y espera, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Pereira decidió declarar inocentes a Jhon Edward Pamplona Castaño, Carlos Andrés Martínez Castro, conocido como Viterbo, y Isabel Cristina Loaiza García, quienes habían sido acusados por la Fiscalía de pertenecer a la banda delincuencial conocida como ‘los Rolos’, señalada de vender droga y cometer homicidios en varios barrios de Pereira.

¿Qué pasó?
Todo comenzó en el año 2017, cuando las autoridades de la Dijín capturaron en el mes de diciembre a siete supuestos integrantes de Los Rolos, una banda que, según las investigaciones, operaba en barrios como Matecaña, Nacederos, José Hilario López, Gilberto Peláez, La Libertad y Mercasa, dedicada a la comercialización de estupefacientes y homicidios.
Entre los detenidos se encontraba Jhon Edward Pamplona Castaño, quien para la época se desempeñaba como sargento activo de la Policía Metropolitana de Pereira. Según la investigación, fue señalado por dos exintegrantes del grupo hoy condenados de filtrar información a la banda los Rolos. Afirmaron que el uniformado tenía contacto directo con alias Niño Dios y que supuestamente recibía entre $200.000 y $500.000 por avisarles sobre retenes, allanamientos, operativos y movimientos policiales en los barrios Matecaña y Nacederos.
Por su parte, Isabel Cristina Loaiza García, excompañera sentimental de alias Niño Dios, fue acusada de administrar un apartamento en el sector de Gama, donde presuntamente se almacenaban drogas y armas del grupo delictivo.
En cuanto a Carlos Andrés Martínez Castro, conocido como alias Viterbo, fue vinculado por la Fiscalía como presunto empacador y dosificador de estupefacientes, a quien señalaban de recibir la droga en Gama y trasladarla a los barrios Matecaña y Nacederos para su venta.
El fallo
Sus abogados defensores, José Renato Marín Carmona, Andrés Felipe González Cardona y Jorge Isaac Velásquez Grisales, explicaron que la Fiscalía no presentó pruebas claras ni suficientes que demostraran que sus clientes hubieran cometido algún delito.
Sin embargo, tras un largo juicio y luego de escuchar los alegatos de las partes, el juez concluyó que la Fiscalía no logró demostrar que ellos hicieran parte de esa organización delincuencial.
El juez de conocimiento, en una extensa intervención, explicó que el caso heredado por el actual fiscal carecía de pruebas contundentes. Durante el juicio, la Fiscalía anunció más de 600 pruebas, pero solo presentó cuatro testigos, y varios de ellos dieron versiones contradictorias o de oídas, es decir, hablaron por lo que les contaron otros, pero sin pruebas directas.
Uno de esos testigos fue Andrés Arias Trejos, quien aseguró haber hecho parte de la banda, pero reconoció que nunca vio directamente a los tres acusados cometiendo delitos. Otro testigo, César Mauricio Corrales Vélez, también tuvo problemas de credibilidad porque se benefició de un preacuerdo y sus declaraciones no coincidían con las demás.
El juez resaltó que, pese a los años de investigación y al volumen de pruebas prometidas, no se aportaron evidencias sólidas sobre los presuntos vínculos de los procesados con la banda delincuencial, tampoco se aportaron pruebas de homicidios ni de la supuesta droga almacenada en el apartamento que mencionó la Fiscalía.
La decisión final
Ante esto, el juez fue contundente: “No se puede condenar a nadie por rumores. Si hay duda, se debe respetar la presunción de inocencia.
Con esta decisión, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Pereira absolvió y declaró inocentes de los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de homicidio y tráfico de estupefacientes a Jhon Edward Pamplona Castaño, Carlos Andrés Martínez Castro (alias Viterbo) y Isabel Cristina Loaiza García, quienes aunque ya estaban en libertad, continuaban siendo investigados, y ahora recuperan por completo su tranquilidad, su buen nombre y su reputación después de casi una década señalados de supuestamente pertenecer y colaborar a la banda delincuencial los Rolos.

¿Qué pasó?
Todo comenzó en el año 2017, cuando las autoridades de la Dijín capturaron en el mes de diciembre a siete supuestos integrantes de Los Rolos, una banda que, según las investigaciones, operaba en barrios como Matecaña, Nacederos, José Hilario López, Gilberto Peláez, La Libertad y Mercasa, dedicada a la comercialización de estupefacientes y homicidios.
Entre los detenidos se encontraba Jhon Edward Pamplona Castaño, quien para la época se desempeñaba como sargento activo de la Policía Metropolitana de Pereira. Según la investigación, fue señalado por dos exintegrantes del grupo hoy condenados de filtrar información a la banda los Rolos. Afirmaron que el uniformado tenía contacto directo con alias Niño Dios y que supuestamente recibía entre $200.000 y $500.000 por avisarles sobre retenes, allanamientos, operativos y movimientos policiales en los barrios Matecaña y Nacederos.
Por su parte, Isabel Cristina Loaiza García, excompañera sentimental de alias Niño Dios, fue acusada de administrar un apartamento en el sector de Gama, donde presuntamente se almacenaban drogas y armas del grupo delictivo.
En cuanto a Carlos Andrés Martínez Castro, conocido como alias Viterbo, fue vinculado por la Fiscalía como presunto empacador y dosificador de estupefacientes, a quien señalaban de recibir la droga en Gama y trasladarla a los barrios Matecaña y Nacederos para su venta.
El fallo
Sus abogados defensores, José Renato Marín Carmona, Andrés Felipe González Cardona y Jorge Isaac Velásquez Grisales, explicaron que la Fiscalía no presentó pruebas claras ni suficientes que demostraran que sus clientes hubieran cometido algún delito.
Sin embargo, tras un largo juicio y luego de escuchar los alegatos de las partes, el juez concluyó que la Fiscalía no logró demostrar que ellos hicieran parte de esa organización delincuencial.
El juez de conocimiento, en una extensa intervención, explicó que el caso heredado por el actual fiscal carecía de pruebas contundentes. Durante el juicio, la Fiscalía anunció más de 600 pruebas, pero solo presentó cuatro testigos, y varios de ellos dieron versiones contradictorias o de oídas, es decir, hablaron por lo que les contaron otros, pero sin pruebas directas.
Uno de esos testigos fue Andrés Arias Trejos, quien aseguró haber hecho parte de la banda, pero reconoció que nunca vio directamente a los tres acusados cometiendo delitos. Otro testigo, César Mauricio Corrales Vélez, también tuvo problemas de credibilidad porque se benefició de un preacuerdo y sus declaraciones no coincidían con las demás.
El juez resaltó que, pese a los años de investigación y al volumen de pruebas prometidas, no se aportaron evidencias sólidas sobre los presuntos vínculos de los procesados con la banda delincuencial, tampoco se aportaron pruebas de homicidios ni de la supuesta droga almacenada en el apartamento que mencionó la Fiscalía.
La decisión final
Ante esto, el juez fue contundente: “No se puede condenar a nadie por rumores. Si hay duda, se debe respetar la presunción de inocencia.
Con esta decisión, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Pereira absolvió y declaró inocentes de los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de homicidio y tráfico de estupefacientes a Jhon Edward Pamplona Castaño, Carlos Andrés Martínez Castro (alias Viterbo) y Isabel Cristina Loaiza García, quienes aunque ya estaban en libertad, continuaban siendo investigados, y ahora recuperan por completo su tranquilidad, su buen nombre y su reputación después de casi una década señalados de supuestamente pertenecer y colaborar a la banda delincuencial los Rolos.

COMENTARIOS