Durante más de cuatro años, Luisa Fernanda Quintero y sus dos hijos menores vivieron un calvario a manos de Óscar Albeiro Duque Bermúdez, un...
Durante más de cuatro años, Luisa Fernanda Quintero y sus dos hijos menores vivieron un calvario a manos de Óscar Albeiro Duque Bermúdez, un hombre que, según la Fiscalía, pasó de insultarla y humillarla, a golpearla y amenazarla de muerte.

¿Qué pasó?
Óscar Albeiro Duque Bermúdez, de 32 años, natural de Pereira y residente en el barrio Plan Camilo, era buscado por una orden de captura. El martes 25 de noviembre de 2025, a las 12:40 p.m., lo capturaron en la carrera 8 con calle 42B, barrio Las Palmas.
La Seccional de Protección y el CTI lo tenían en la mira. Una vez asegurado, la Fiscalía lo expuso ante el juez, un patrón de violencia brutal, sistemático y ascendente, desde 2021 hasta noviembre de 2025, contra su expareja Luisa Fernanda y contra sus dos hijos pequeños.
La medida
El hombre aceptó los cargos por violencia intrafamiliar agravada y la Fiscalía pidió medida de aseguramiento en cárcel. El juez la concedió.
El infierno de Luisa
Toda la violencia empezó desde hace años, humillaciones, golpes, empujones, escupitajos, mordiscos, insultos, vulgaridades, intentos de desnudarla en plena calle, amenazas de muerte y agresiones frente a los niños. Según las autoridades, Óscar le decía cosas como “usted es una pe$%&, a usted nadie la va a querer”, “es la pe#$% del barrio”, “usted ya tiene mozo”, y otras groserías que la reducían, la ofendían y la dejaban llorando frente a sus hijos.
Cada vez que se ponía celoso, soltaba amenazas como “si la veo con alguien, pobrecito de él y pobrecita de usted”, o “usted lo que quiere es plata, yo le doy plata”.
Los ataques más grandes
El 15 de diciembre de 2024, Óscar, según la Fiscalía, entró por una ventana, la agarró del pelo, la tiró al piso y la golpeó dentro de una habitación delante de los dos niños, uno de los cuales terminó afectado. Ese día ella decidió terminar la relación. Pero ahí fue cuando las amenazas escalaron todavía más, diciéndole frases como “los voy a matar a todos”.
Luego vinieron los insultos y persecuciones. Una noche, cuando ella estaba en la puerta de la casa con varias personas, él entró, fue hasta la habitación del niño, lo tomó en brazos y se lo lanzó encima, luego le gritó, “Si no es mía, no es de nadie, me quedan chiquitos los dos”.
En otra ocasión, ella despertó por los ruidos y preguntó quién estaba ahí. Él contestó, “ábrame que soy yo”. Ella se negó y él intentó abrir la puerta a la fuerza. En medio del forcejeo, ella se lastimó un dedo. Los gritos despertaron a los niños, y él, al ver a uno de ellos, soltó una frase aterradora, “Papi, yo lo amo mucho, pero yo voy a matar a tu mamá”.
El de noviembre de 2025, fue el último ataque, Óscar ya tenía una restricción y aun así volvió. Según el relato, entró por la fuerza, la tiró al piso y casi asfixia al bebé que ella cargaba mientras intentaba protegerlo. Ese ataque terminó con ambos, ella y el niño, en un centro asistencial.
La audiencia
Óscar aceptó los cargos, el juez revisó todo, agresiones físicas, psicológicas, emocionales, amenazas, riesgos para la víctima y los menores, además de la desobediencia continua a medidas previas. El juez lo dijo sin rodeos, era una persona “mala y perversa”, según lo expresado en audiencia.
Dato
Los dos hijos de la víctima son muy pequeños, uno tiene apenas 1 año y 4 meses y el otro 2 años. Ambos han presenciado parte del infierno que vivió su mamá.
Dato
Testigos no quieren declarar. Según, tiene miedo porque ese man es capaz de todo.

¿Qué pasó?
Óscar Albeiro Duque Bermúdez, de 32 años, natural de Pereira y residente en el barrio Plan Camilo, era buscado por una orden de captura. El martes 25 de noviembre de 2025, a las 12:40 p.m., lo capturaron en la carrera 8 con calle 42B, barrio Las Palmas.
La Seccional de Protección y el CTI lo tenían en la mira. Una vez asegurado, la Fiscalía lo expuso ante el juez, un patrón de violencia brutal, sistemático y ascendente, desde 2021 hasta noviembre de 2025, contra su expareja Luisa Fernanda y contra sus dos hijos pequeños.
La medida
El hombre aceptó los cargos por violencia intrafamiliar agravada y la Fiscalía pidió medida de aseguramiento en cárcel. El juez la concedió.
El infierno de Luisa
Toda la violencia empezó desde hace años, humillaciones, golpes, empujones, escupitajos, mordiscos, insultos, vulgaridades, intentos de desnudarla en plena calle, amenazas de muerte y agresiones frente a los niños. Según las autoridades, Óscar le decía cosas como “usted es una pe$%&, a usted nadie la va a querer”, “es la pe#$% del barrio”, “usted ya tiene mozo”, y otras groserías que la reducían, la ofendían y la dejaban llorando frente a sus hijos.
Cada vez que se ponía celoso, soltaba amenazas como “si la veo con alguien, pobrecito de él y pobrecita de usted”, o “usted lo que quiere es plata, yo le doy plata”.
Los ataques más grandes
El 15 de diciembre de 2024, Óscar, según la Fiscalía, entró por una ventana, la agarró del pelo, la tiró al piso y la golpeó dentro de una habitación delante de los dos niños, uno de los cuales terminó afectado. Ese día ella decidió terminar la relación. Pero ahí fue cuando las amenazas escalaron todavía más, diciéndole frases como “los voy a matar a todos”.
Luego vinieron los insultos y persecuciones. Una noche, cuando ella estaba en la puerta de la casa con varias personas, él entró, fue hasta la habitación del niño, lo tomó en brazos y se lo lanzó encima, luego le gritó, “Si no es mía, no es de nadie, me quedan chiquitos los dos”.
En otra ocasión, ella despertó por los ruidos y preguntó quién estaba ahí. Él contestó, “ábrame que soy yo”. Ella se negó y él intentó abrir la puerta a la fuerza. En medio del forcejeo, ella se lastimó un dedo. Los gritos despertaron a los niños, y él, al ver a uno de ellos, soltó una frase aterradora, “Papi, yo lo amo mucho, pero yo voy a matar a tu mamá”.
El de noviembre de 2025, fue el último ataque, Óscar ya tenía una restricción y aun así volvió. Según el relato, entró por la fuerza, la tiró al piso y casi asfixia al bebé que ella cargaba mientras intentaba protegerlo. Ese ataque terminó con ambos, ella y el niño, en un centro asistencial.
La audiencia
Óscar aceptó los cargos, el juez revisó todo, agresiones físicas, psicológicas, emocionales, amenazas, riesgos para la víctima y los menores, además de la desobediencia continua a medidas previas. El juez lo dijo sin rodeos, era una persona “mala y perversa”, según lo expresado en audiencia.
Dato
Los dos hijos de la víctima son muy pequeños, uno tiene apenas 1 año y 4 meses y el otro 2 años. Ambos han presenciado parte del infierno que vivió su mamá.
Dato
Testigos no quieren declarar. Según, tiene miedo porque ese man es capaz de todo.
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