La madrugada de ayer se convirtió en la peor pesadilla para una familia que soñaba con celebrar Navidad unida. Hoy, en vez de pensar en fest...
La madrugada de ayer se convirtió en la peor pesadilla para una familia que soñaba con celebrar Navidad unida. Hoy, en vez de pensar en festejos y regalos, lloran la partida de Deivi Santiago Pachón Hernández, un joven de apenas 25 años, lleno de proyectos y ganas de vivir, que perdió la vida en un brutal accidente de tránsito frente al Instituto de Movilidad de Pereira.

¿Qué pasó?
El siniestro ocurrió a la 1:28 de la madrugada del lunes 17 de noviembre, en plena Avenida 30 de Agosto con calle 17. Deivi se desplazaba en su motocicleta Pulsar NS 160, color negra, de placa OQP41H, en sentido Pereira–Dosquebradas, cuando, por razones que aún investigan las autoridades de tránsito, perdió el control de la moto y terminó chocado de frente contra las barandas de seguridad del puente. El impacto fue tan fuerte que no dio ninguna oportunidad de ser trasladado a un centro asistencial
Paramédicos de una ambulancia privada llegaron rápidamente al sitio e intentaron auxiliarlo, pero al tomarle los signos vitales confirmaron que ya no había nada que hacer. El fuerte golpe en la cabeza le produjo un trauma craneoencefálico severo, causándole la muerte de manera instantánea.
El grupo de criminalística del Instituto de Movilidad de Pereira realizó la inspección técnica en el lugar del accidente, así como el respectivo croquis de la escena. Durante el procedimiento, llamaron la atención sobre un detalle clave: no encontraron el casco de la motocicleta, por lo que presumen que el joven no lo llevaba puesto al momento del accidente. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a Medicina Legal, para la necropsia correspondiente.
Su vida
Deivi era natural de Pereira. Sus padres viven en el barrio Atenas de Perla del Sur Cuba y él había decidido quedarse en Dosquebradas junto a su abuelo, con quien compartía la mayoría de sus días. Era un muchacho tranquilo, querido en el sector, y su repentina partida deja un vacío enorme en su familia y en todos los que lo vieron crecer. Su ausencia pesa, duele y marca para siempre a quienes lo amaban.
Deivi era natural de Pereira. Sus padres viven en el barrio Atenas de Perla del Sur Cuba y él había decidido quedarse en Dosquebradas junto a su abuelo, con quien compartía la mayoría de sus días. Era un muchacho tranquilo, querido en el sector, y su repentina partida deja un vacío enorme en su familia y en todos los que lo vieron crecer. Su ausencia pesa, duele y marca para siempre a quienes lo amaban.

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