En la cárcel terminó Juan Mario Castaño Grisales, el hombre que, a mano armada, asaltó una estación de gasolina en el barrio La Hermosa de S...
En la cárcel terminó Juan Mario Castaño Grisales, el hombre que, a mano armada, asaltó una estación de gasolina en el barrio La Hermosa de Santa Rosa de Cabal. Su caída se dio gracias a la rápida reacción de la Policía, que activó el plan candado y le cerró el paso cuando intentaba huir hacia Dosquebradas.

¿Qué pasó?
El atraco ocurrió el lunes 27 de octubre, bien temprano, sobre las 6:30 de la mañana. Juan Mario, de 42 años, llegó en un carro Mazda blanco, de placas PET-792, a la estación de servicio ubicada en el kilómetro 2 de la variante San Roque, en pleno municipio de Las Araucarias. No venía solo: iba acompañado de tres hombres más.
Primero hicieron como si nada: pidieron que les tanquearan el carro con $100.000 en gasolina. Pero cuando el pistero terminó, todo cambió. Según se conoció, el sujeto sacó un arma de fuego, y obligó al trabajador a entregarle el dinero que tenía. Los delincuentes alcanzaron a llevarse alrededor de $200.000 en efectivo y de inmediato arrancaron a toda velocidad, tomando vía hacia La Romelia, en Dosquebradas.
El asustado pistero no se quedó quieto: llamó de inmediato a la Policía y alertó del robo. De una vez, las patrullas activaron el plan candado, cerraron los posibles corredores de escape y montaron un operativo por toda la zona. Fue así como, entre los sectores de El Tambo y Boquerón, los uniformados ubicaron el Mazda señalado. Allí cayó Juan Mario. Los policías le hallaron en su poder la pistola traumática con la que habría intimidado al trabajador y también decomisaron el vehículo usado para el atraco. Los otros tres sujetos alcanzaron a escapar.
La audiencia
El capturado, quien no tenía antecedentes, fue presentado ante un juez de control de garantías. La Fiscalía le imputó los delitos de hurto calificado y agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Por la gravedad de los hechos, el ente acusador pidió medida de aseguramiento intramural, y el juez lo mandó directamente a prisión mientras avanza el proceso en su contra.

¿Qué pasó?
El atraco ocurrió el lunes 27 de octubre, bien temprano, sobre las 6:30 de la mañana. Juan Mario, de 42 años, llegó en un carro Mazda blanco, de placas PET-792, a la estación de servicio ubicada en el kilómetro 2 de la variante San Roque, en pleno municipio de Las Araucarias. No venía solo: iba acompañado de tres hombres más.
Primero hicieron como si nada: pidieron que les tanquearan el carro con $100.000 en gasolina. Pero cuando el pistero terminó, todo cambió. Según se conoció, el sujeto sacó un arma de fuego, y obligó al trabajador a entregarle el dinero que tenía. Los delincuentes alcanzaron a llevarse alrededor de $200.000 en efectivo y de inmediato arrancaron a toda velocidad, tomando vía hacia La Romelia, en Dosquebradas.
El asustado pistero no se quedó quieto: llamó de inmediato a la Policía y alertó del robo. De una vez, las patrullas activaron el plan candado, cerraron los posibles corredores de escape y montaron un operativo por toda la zona. Fue así como, entre los sectores de El Tambo y Boquerón, los uniformados ubicaron el Mazda señalado. Allí cayó Juan Mario. Los policías le hallaron en su poder la pistola traumática con la que habría intimidado al trabajador y también decomisaron el vehículo usado para el atraco. Los otros tres sujetos alcanzaron a escapar.
La audiencia
El capturado, quien no tenía antecedentes, fue presentado ante un juez de control de garantías. La Fiscalía le imputó los delitos de hurto calificado y agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Por la gravedad de los hechos, el ente acusador pidió medida de aseguramiento intramural, y el juez lo mandó directamente a prisión mientras avanza el proceso en su contra.
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