Un golpe histórico contra el narcotráfico fue propinado en la capital risaraldense, donde la Policía Nacional, a través de la Dirección de A...
Un golpe histórico contra el narcotráfico fue propinado en la capital risaraldense, donde la Policía Nacional, a través de la Dirección de Antinarcóticos, logró incautar más de 1.300 kilos de clorhidrato de cocaína que eran transportados en un vehículo tipo cisterna.
¿Qué pasó?
El operativo se desarrolló gracias a labores de inteligencia e investigación en la vía que de La Virginia conduce a Pereira, exactamente en el kilómetro 3 de la variante Cerritos–La Virginia, el pasado lunes 25 de agosto. Uniformados de inteligencia de la Policía Nacional interceptaron un camión cisterna y al momento de inspeccionarlo, confirmaron lo que temían: dentro del automotor había un cargamento monumental de cocaína.
Los investigadores descubrieron que el estupefaciente estaba oculto entre sustancias peligrosas como Gas Licuado de Petróleo (GLP), en una modalidad altamente riesgosa y poco común, usada por organizaciones criminales para despistar a las autoridades.
En total, fueron incautados 1.300 kilos de cocaína, droga que, según la Policía, era producida en laboratorios clandestinos en el norte del Valle del Cauca y tenía como destino los puertos del Caribe colombiano, desde donde sería enviada a mercados internacionales.
El impacto del golpe
La incautación representa un duro golpe a las finanzas de la Estructura Criminal Carlos Patiño, pues se estima que este cargamento tendría un valor cercano a los 45,5 millones de dólares en el mercado ilegal. Además, con esta acción, las autoridades evitaron la distribución de más de 3,3 millones de dosis de la sustancia.
El vehículo cisterna fue inmovilizado y su conductor capturado en flagrancia. El hombre quedó a disposición de una Fiscalía especializada por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes con fines de narcotráfico, bajo la modalidad de transporte.
¿Qué pasó?
El operativo se desarrolló gracias a labores de inteligencia e investigación en la vía que de La Virginia conduce a Pereira, exactamente en el kilómetro 3 de la variante Cerritos–La Virginia, el pasado lunes 25 de agosto. Uniformados de inteligencia de la Policía Nacional interceptaron un camión cisterna y al momento de inspeccionarlo, confirmaron lo que temían: dentro del automotor había un cargamento monumental de cocaína.
Los investigadores descubrieron que el estupefaciente estaba oculto entre sustancias peligrosas como Gas Licuado de Petróleo (GLP), en una modalidad altamente riesgosa y poco común, usada por organizaciones criminales para despistar a las autoridades.
En total, fueron incautados 1.300 kilos de cocaína, droga que, según la Policía, era producida en laboratorios clandestinos en el norte del Valle del Cauca y tenía como destino los puertos del Caribe colombiano, desde donde sería enviada a mercados internacionales.
El impacto del golpe
La incautación representa un duro golpe a las finanzas de la Estructura Criminal Carlos Patiño, pues se estima que este cargamento tendría un valor cercano a los 45,5 millones de dólares en el mercado ilegal. Además, con esta acción, las autoridades evitaron la distribución de más de 3,3 millones de dosis de la sustancia.
El vehículo cisterna fue inmovilizado y su conductor capturado en flagrancia. El hombre quedó a disposición de una Fiscalía especializada por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes con fines de narcotráfico, bajo la modalidad de transporte.
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