Le activaron el plan candado, lo esperaron en la Romelia y lo agarraron manejando como si fuera suyo. ¿Qué pasó? A la 1:28 de la madrugada d...
Le activaron el plan candado, lo esperaron en la Romelia y lo agarraron manejando como si fuera suyo.

¿Qué pasó?
A la 1:28 de la madrugada del miércoles, J. F. Bedoya, conductor de oficio y residente en el barrio Sauces 2, de Cuba, se despertó sobresaltado, su carro, un Kia Picanto gris modelo 2017, ya no estaba parqueado frente a su casa. El aviso fue inmediato. La Policía recibió el reporte y activó de inmediato el plan candado, una estrategia que, cuando se hace bien, deja sin escapatoria al más rápido.
¿Y entonces?
Doce minutos después, una patrulla del CAI Bosques de la Acuarela ya estaba apostada en la glorieta de La Romelia, salida hacia Santa Rosa. A la 1:42 a.m., lo vieron pasar, el Kia robado iba despacio por la avenida Simón Bolívar. El conductor no tenía afán, pero sí iba lejos de la casa del dueño.
Los uniformados lo siguieron discretamente hasta interceptarlo en la vereda El Rodeo, justo en el puente helicoidal. Allí, el conductor se identificó como Santiago Hoyos Jiménez, de 33 años, natural de Manizales, quien al mejor estilo 'yo no fui' no portaba papeles ni documentos del carro. Cuando le preguntaron por ellos, respondió que no los tenía.

¿Qué pasó con el carro?
El automotor avaluado en 30 millones de pesos, fue incautado. Lo mismo que su celular Huawei Y5, que también quedó bajo custodia. Los oficiales confirmaron que era el mismo carro reportado como robado minutos antes. De inmediato, a Santiago le leyeron sus derechos, fue capturado por el delito de hurto calificado y trasladado a las instalaciones de la fiscalía URI.

¿Y qué dijo el juez?
El defensor del capturado, Juan Sebastián Blandón, intentó pelearla, alegó que no hubo flagrancia, pues el denunciante solo dijo que a la 1:28 el carro ya no estaba, y que la captura se hizo más de 30 minutos después. Pero el juez no se tragó el cuento. Dijo que el plan candado funcionó con precisión, que el carro fue visto y el capturado iba manejándolo, y que sí había flagrancia.
La audiencia
Eso sí, el capturado no aceptó los cargos. Aunque quedó vinculado al proceso, le dieron libertad mientras avanza el caso.
Dato
Fue un vecino quien alertó al afectado, llamándolo y pidiéndole que saliera a ver su carro.

¿Qué pasó?
A la 1:28 de la madrugada del miércoles, J. F. Bedoya, conductor de oficio y residente en el barrio Sauces 2, de Cuba, se despertó sobresaltado, su carro, un Kia Picanto gris modelo 2017, ya no estaba parqueado frente a su casa. El aviso fue inmediato. La Policía recibió el reporte y activó de inmediato el plan candado, una estrategia que, cuando se hace bien, deja sin escapatoria al más rápido.
¿Y entonces?
Doce minutos después, una patrulla del CAI Bosques de la Acuarela ya estaba apostada en la glorieta de La Romelia, salida hacia Santa Rosa. A la 1:42 a.m., lo vieron pasar, el Kia robado iba despacio por la avenida Simón Bolívar. El conductor no tenía afán, pero sí iba lejos de la casa del dueño.
Los uniformados lo siguieron discretamente hasta interceptarlo en la vereda El Rodeo, justo en el puente helicoidal. Allí, el conductor se identificó como Santiago Hoyos Jiménez, de 33 años, natural de Manizales, quien al mejor estilo 'yo no fui' no portaba papeles ni documentos del carro. Cuando le preguntaron por ellos, respondió que no los tenía.

¿Qué pasó con el carro?
El automotor avaluado en 30 millones de pesos, fue incautado. Lo mismo que su celular Huawei Y5, que también quedó bajo custodia. Los oficiales confirmaron que era el mismo carro reportado como robado minutos antes. De inmediato, a Santiago le leyeron sus derechos, fue capturado por el delito de hurto calificado y trasladado a las instalaciones de la fiscalía URI.

¿Y qué dijo el juez?
El defensor del capturado, Juan Sebastián Blandón, intentó pelearla, alegó que no hubo flagrancia, pues el denunciante solo dijo que a la 1:28 el carro ya no estaba, y que la captura se hizo más de 30 minutos después. Pero el juez no se tragó el cuento. Dijo que el plan candado funcionó con precisión, que el carro fue visto y el capturado iba manejándolo, y que sí había flagrancia.
La audiencia
Eso sí, el capturado no aceptó los cargos. Aunque quedó vinculado al proceso, le dieron libertad mientras avanza el caso.
Dato
Fue un vecino quien alertó al afectado, llamándolo y pidiéndole que saliera a ver su carro.
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